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#1 2011-07-26 07:58:00

patocometa
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Chile (en español, in Spanish only)

¿existen miembros que sean compatriotas mios?

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#2 2011-09-09 04:04:06

gsgxxx
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

Viva Chile...tiquitiqui-ti

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#3 2011-09-27 22:21:53

gsgxxx
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

Compatriota Chileno, te dejo una actualización que he realizado a mis historias de fantasia:

La Hacienda
Capitulo 1

Don simón era el viejo criado de la hacienda que a sus 62 años cuidaba de los jardines de la casona. Hacía ya más de 12 años que habían muerto sus antiguos patrones, desde entonces que Sandra, la única hija de la familia, había heredado la hacienda y era la nueva dueña de la propiedad y de todo lo que dentro ella se encontrara, incluidos los animales, herramientas, casas y sus criados.
Sandra hoy era una mujer de 37 hermosos años.
Tenía el habito de ir donde el viejo Simón ensillarlo como si fuera un caballo y montarlo por los alrededores de la gran hacienda, desde siempre ella había tenido el habito de montar a Simón como un caballo y el anciano hombre siempre estaba dispuesto a llevar a caballo a la Srta. Sandra, ahora con los años esta actividad era un poco más dura para él, pero aun podía perfectamente ser montado por Sandra y ninguno de los dos se imaginaba que la situación fuera de otro modo.
-Como esta Don Simón?
-Buenos días Srta. Sandra, estoy muy bien
y Ud. mi señora como amaneció hoy
-Muy bien Don Simón, con ganas de montar.
-A su orden Srta. Sandra, que caballo quiere que le ensille.
-Don Simón es Ud. muy amable, pero yo misma ensillare uno.
-Muy Srta. Sandra.
Después de unos momentos Sandra volvió donde Don Simón.
-Don Simón que sucede con los caballos? no hay ninguno en la cuadra.
-No lo sé, tal vez están el campo con los muchachos.
-Bueno tendré que esperar para montar.
-Srta. Sandra si quiere me puede montar mientras espera un caballo.
-Podrá conmigo mi caballito favorito?
-Pues claro que si mi niña, siempre estoy listo para servirla.
-Entonces ve a prepararte mi caballo yo te esperare aquí.
Fue Don Simón por su silla de montar y todos los arnés necesarios para que su señora Sandra pudiera montarlo
-Listo Srta. Sandra.
-Muy bien.
Sandra a pesar de sus 37 años se veía muy joven y sobre todo al lado de Don
Simón. Ella era mujer madura, pero  dueña de un hermoso y curvilíneo cuerpo, su cara de rasgos finos hacia un complemento perfecto para su estatura.
Sandra tenía un trasero redondo de amplias caderas y carnosas nalgas… de su pantalón de montar ajustado a su anatomía como una segunda piel, su sexo asomaba como un ligero bulto en su entrepierna…calzaba brillantes botas negras de montar que  hacían lucir más largas sus ya largas y gruesas piernas. Sandra era una hermosa mujer y no era raro que sus encantos ejercieran atracción en los hombres.
Sandra puso un pie en uno de los estribos
y dijo.
-Está listo para ser mi caballo Simón?
-Si Srta.
-Ok, aquí vamos.
Y tomando impulso piso con fuerza el estribo y se alzo por el aire levantando la otra pierna y dejando caer su trasero en la espalda del viejo Simón.
Puso el pie en el otro estribo y se acomodo en la silla.
Ni ella misma podía creer lo caprichosa que
era de montar a Don Simón, ella sobre su
lomo se veía como una mujer grande e
imponente, segura de sí misma.
-muack, muack, muack vamos caballo. Dijo
Sandra seriamente como si se tratase de
un caballo de verdad.

Sandra monto a Don Simón en dirección a
los establos y en los establos cabalgo a
Don Simón dando vueltas por el lugar, de
vez en cuando lo estimulaba a un pequeño
trote.
- Arre caballo hiaaa!
Ella se sentía muy a gusto sobre el lomo de
Don Simón, su trasero llenaba toda la silla
de montar de donde salían sus piernas
largas y de muslos gruesos por los
costados del cuerpo de Don Simón, ella
tenía al viejo ya medio agitado y empezaba
a jadear por el peso de Sandra sobre su
vieja espalda, Sandra acostumbrada a
montar sobre el viejo encontraba natural
que después de un rato Don Simón
mostrara signos de cansancio, pero eso a
ella no le preocupaba mucho, cuando Don
Simón estuviera muy cansado ella
desmontaría del lomo del viejo, por el
momento aun podía darle un poco más de
ejercicio.
Ella como dueña de la hacienda estaba
acostumbrada a hacer trabajar a los
hombres de su campo y a que estos se
sacrificaran en sus trabajos, ella y ellos
sabían que la vida de campo es de
esfuerzo por lo tanto que Don Simón a su
edad se esforzara por ser su caballo, era
algo sumamente natural.
Ella de niña que lo montaba, el tiempo
paso para ambos y para Sandra el
convertirse en una mujer adulta no fue
impedimento para montar sobre el criado
Simón, el peso de Sandra fue aumentando
con los años hasta su juventud y luego
hasta convertirse en la bella mujer que es
hoy, la patrona de la hacienda.
De pronto entro una de las criadas a los
establos buscado a su señora Sandra
-Señora la busca la señora Patricia
-Donde esta ella ahora ?
-Esta en la casona mi niña.
-muchas gracias Berta, voy para allá de
inmediato
-Vamos Hiia!
Y de este modo salió Sandra montada en
Don Simón en dirección a la casona
mientras Berta los acompañaba caminando
a su lado.
Para ambas mujeres la escena de Sandra
sobre el lomo del viejo les parecía algo
totalmente natural, Berta estaba
acostumbrada a ver a Sandra sobre el lomo
de Simón.
La casona se encontraba a unos cien
metros desde donde estaban y Sandra
sabia que esa distancia no seria ningún
problema para el viejo Simón, lo único que
ella quería era no parar porque su amiga
Patricia la esperaba.
-Vamos hiaaa! dijo Sandra y apuro un poco
el paso del viejo Simón.
-Buenos días patrona, buenos días Doña
Berta, dijo uno de los campesinos que
pasaba por el lugar
-Buenos días dijo Sandra y Berta al mismo
tiempo
-Como va el viejo Simón agrego luego el
hombre
-Va bien dijo Sandra que sonreía montada
en su lomo
Al llegar a la casona Sandra montada en el
viejo Simón y con Berta caminando a su
lado, Sandra condujo al viejo por el pasillo
de la casona hacia el recibidor donde la
esperaba su amiga patricia.
Entro en el recibidor montada en el lomo
del viejo que ya visiblemente se notaba
fatigado, lo detuvo frete a patricia.
-Sandra que gusto verte, dijo Patricia
-Patricia que bueno que has venido a
verme, Dijo Sandra al tiempo que
desmontaba de Simón.
Una vez desmonta de simón saludo con un
beso a su amiga.
-Don Simón muchas gracias por el paseo,
puede retirarse.
-Si señora
-Amiga aun montas en este viejo
-De vez en cuando
-Y por qué no usa caballos como todos
-Me gusta montar sobre él, desde niña que
hemos tenido esta relación de jineta
caballo.
-Pero ya estas media crecidita para el
pobre viejo
-Me estas diciendo vieja
-No amiga por ningún motivo, estas regia
como siempre


La Hacienda
Capitulo 2

A la semana siguiente Sandra se dirigió a
donde estaba Don Simón.
-Buenos días Don Simón, como esta Ud.
-Muy bien mi niña y Ud. como esta hoy
-Muy bien.
-Le puedo servir en algo
-Quería dar una vuelta por los manzanos
-Quiere que la acompañe
-Si, me gustaría que me llevara a caballo
-Encantado mi niña, voy a ponerme el traje
de inmediato
Se alejo el viejo y prontamente apareció
vestido de caballo con riendas, silla y todo
lo demás.
Sandra se acerco a su caballo humano y
poniendo un pie en un estribo se alzo para
montar al viejo Simón.
-muack, muack, muack vamos caballito.
Sandra tirando de las riendas dirigió a Don
Simón hacia el sector de los manzanos.
Sandra  tenía un estilo de montar dominante, le gustaba hacer sentir a su caballo humano que estaba sometido a su yugo, ella sentada en la silla de montar  controlaba todos los movimientos del viejo Simón en todo momento, con este estilo de monta,  Sandra exigía al viejo a estar siempre  para ella a su total disposición, además de estar  atento a sus órdenes,  de modo de  actuar con prontitud en cumplirlas  y no dejaba nunca que el viejo se moviera libremente mientras ella estuviera montada en su lomo, mientras ella  tuviera el trasero montado en su lomo, el era su esclavo caballo.

Sandra iba montada en el lomo de Simón
al paso y sin ningún apuro cabalgaba hacia
los manzanos, Sandra disfrutado del paseo
y cómodamente sentada a horcajadas
dejaba que su cuerpo se meciera con el
andar de Simón, el montar sobre el viejo se
estaba convirtiendo en uno de sus
actividades favoritas en la hacienda,
mientras que el viejo Simón ponía todo su
empeño en satisfacer a su señora.
Al llegar a los manzanos se paseo montada
en el viejo Simón por entre los árboles, las
hojas secas sonaban con el andar de
Simón cuando pisaba.
-Sooo caballo, dijo de pronto Sandra y
alzando su mano alcanzo una manzana
que después de frotarla entre sus manos
la acerco a su boca para darle una
mascada, la fruta era fragante y crujiente.
Su jugo dulce fluyó encima de su lengua y
en su boca. Ella tomó una mordedura y
luego otra
-Vamos!, dijo al tiempo en que se movía
sobre el lomo de Simón para incitarlo a
avanzar.
Continuo montando por el sendero entre
los árboles mientras saboreando su
manzana su cuerpo se mecía. El viejo
Simón empezaba sudar por el esfuerzo de
llevar a su señora a caballo, Sandra
totalmente indiferente a Simón dejaba que
sus pensamientos volaran lejos.
Ese mismo día Sandra acordó con el viejo
que en la tarde la pasara a buscar a la
casona y la llevara a caballo hasta la orilla
del río.
- Simón quiero que en la tarde me lleve a
caballo por el viejo sendero que va hasta el
río
- Claro que si mi niña.
- Podrá Ud. Don Simón llevarme a caballo
hasta el río?
-Claro mi niña, es un camino largo, pero
puedo llevarla a caballito hasta el río
-Que bien Simón páseme a buscar a la
casona esta tarde
-Muy bien Srta. Como Ud. mande
Luego en la tarde
-Mi Señora esta lista para dar su paseo.
-Si Simón estoy lista, respondió Sandra al
viejo.
Puso un pie en el estribo y tomando
impulso se monto en el lomo del viejo
Simón
-muack, muack, muack beso el aire
azuzando al viejo para ponerlo en
movimiento.
Sandra guío a su caballo humano por el
viejo sendero que lleva al río, el camino de
tierra recorre toda la hacienda por más de 1
kilómetro antes de llegar al río, era una
distancia considerable para el viejo Simón,
cuando Simón era más joven y Sandra lo
montaba por este recorrido él llegaba a la
orilla del río bastante cansado hoy con sus
años y el peso de una mujer de 37 años en
su espalda, el esfuerzo seria para el viejo
aun mayor.
Pero el había acordado con Sandra que él
podía hacer el recorrido llevándola a
caballo, Sandra por su parte simplemente
lo montaría hasta donde le dieran las
fuerzas al viejo, pero ella también sabia
que solo con el uso de la fusta ella podría
saber de hasta donde era capaz de llevarla
a caballo el viejo Simón y no dudaría en
usarla antes de desmontar de su lomo.
Empezó Sandra a recorrer el sendero
montada en el viejo Simón, llevaba puesto
un sombrero de vaquera que evitaba que
su cabellos quedara expuesto al viento y al
sol de la tarde.
Avanzando al paso el viejo había recorrido
los primeros 200 metros y la casona se
veía distante entre los árboles, mientras
Sandra montada en su parte de atrás
disfrutaba de la tarde, del sonido de los
pájaros, de la brisa, los colores del campo,
los aromas, era un paseo muy grato y ella
se lo estaba pasando muy bien montada en
el viejo criado quien hacia su mejor
esfuerzo para servir a su señora como un
buen caballo.
- Vamos hiaaa!
Sandra golpeo con su látigo el trasero del
viejo para ponerlo a trotar, el trote del viejo
hacia que el cuerpo de Sandra rebotara en
su lomo y que su trasero rebotara en la silla
de montar de arriba abajo.
El viejo Simón movía sus piernas a un trote
ligero con el peso de Sandra y a los pocos
minutos el viejo empezó a jadear y sudar
por el esfuerzo Sandra noto esto y
rápidamente le dio la orden de parar.
- Sooooo, sooo mi caballo.
Se detuvo Simón con la mujer en su lomo
fresca y radiante mientras él respirada
ruidosamente
Las gruesa piernas de Sandra colgaban en
el aire desde la silla de montar fuera de sus
estribos mientras ella sentada en la silla de
montar se movía y giraba para observar en
todas direcciones el paisaje que la
rodeaba, el viejo Simón sintió un tirón de la
rienda hacia la derecha y giro en ese
sentido su cuerpo mientras que Sandra
sentía como su caballo humano giraba en
la dirección en que ella quería mirar
-Soooo mi caballo, tranquilo, decía Sandra
para mantener quieto al viejo Simón debajo
se su trasero. La mirada de Sandra se
perdía en el horizonte totalmente
indiferente a la condición de cansancio del
viejo que con sus manos apoyadas en las
rodillas se mantenía para soportar el peso
de Sandra sentada en su lomo.
Sandra no abusaba del viejo, no era abuso
usar a los criados de la hacienda como
caballos de sus patrones, esta era un
situación muy habitual en el pasado y
muchas mujeres tenían criados adiestrados
como monturas para ser cabalgados por
los campos, lo poco habitual era la edad
del viejo Simón que aun a sus años su
patrona lo montara, algunos veían esta
situación como un abuso hacia la persona
de Don Simón, pero nadie le diría a la
Señora y dueña de la hacienda que ella era
una abusiva con el pobre viejo de Don
Simón, sobre todo si al viejo Simón esta
situación no le molestaba mayormente, ya
que él estaba acostumbrado a ser el
caballo de la Srta. Sandra.
El viejo estaba acostumbrado a servir a Sandra como caballo y entendía que sentir cansancio en el cuerpo, sudar,  esforzarse al máximo, es lo natural de un caballo humano y que la forma de ser  tratado cuando él estaba debajo de Sandra era con las riendas, el látigo y obedecer las órdenes  de su señora. El trato severo que  Sandra le daba al viejo para él  era lo normal, mientras que los golpes y azotes son la forma  que ella usa  para hacerse obedecer. Sandra es la jineta y debe hacer esto para poder montarlo. Así es la dinámica de la relación entre la Ama y su caballo humano y el viejo la comprendía muy bien, pues la madre de Sandra  lo había amaestrado para aguantarla y ella fue una jineta exigente que trataba al viejo a punta de azotes cuando lo cabalgaba por la hacienda.
El viejo tenía en su mente impregnado el deber de obedecer cueste lo que cuete las ordenes de su jineta y que es ella la que sabe cómo cuidar mejor a su caballo y es quien sabe  qué cosas es capaz de realizar con su caballo, el caballo humano no conoce sus límites, es su jineta la que sabe cuánto puede aguantar la monta, que tan fuerte se le puede pegar con el látigo, no el caballo humano, además Sandra nunca le haría daño a su propio caballo humano. Por todo esto el viejo se ponía en las manos y el cuidado de Sandra cuando ella se montaba en su lomo.
Sandra por su parte sabia que debía preparar a otro criado como caballo, Simón era el único que estaba adiestrado y por su edad algún día ya no podría ser montado.

La Hacienda
Capitulo 3
La Antigua Tradición Familiar

- Es una tradición muy antigua que se ha perdido en el tiempo.
- Si pero es una tradición que a mí me gusta mantener viva en mi hacienda
- Son muy pocas las personas que hoy usan a sus criados como caballos humanos, en mi familia mi madre fue la última mujer que tuvo un criado caballo y desde entonces que ya no hay caballos humanos entre mi servidumbre.
- En mi hacienda, yo aun tengo a un criado caballo que yo misma monto, tú ya me has visto montarlo.
- Sí, claro. Conozco una amiga, que según ella, en la hacienda de sus abuelos tienen a un criado caballo. Le preguntare si es que aun lo tienen.
- Que buen favor me harías Patricia, así podría ofrecerle venir a mi hacienda para conversar.
Un día Sandra se puso de acuerdo para visitar la hacienda de los abuelos de la amiga de Patricia, esta mujer se llamaba Constanza y tenía 45 años, era viuda y sus ancianos abuelos tenían una enorme hacienda a la cual fue invitada Sandra con Patricia.
Miren les quiero presentar a Anselmo, el trabaja en esta hacienda y al igual que su tío, han mantenido en sus familias vivo el oficio y  la tradición de servir a sus patrones como criado caballo.
Sandra miro al joven y no podía creer que un joven de tan solo 17 años se sintiera interesado en una tradición tan noble y la vez tan antigua.
- Que maravilla que existan aun jóvenes  que opten por continuar con esta tradición tan hermosa. Dijo Sandra.
- Mi tío me enseño todo sobre caballos humanos.
- Su tío murió hace tres años atrás.
- Y tan joven, como aprendió
- Yo a partir de los 10 años empecé a aprender el oficio de caballo humano, con la ayuda de mi tío Srta.
- Pero 10 años es muy pequeño.
- Aprendí  todos los movimientos con la ayuda de Raquel
- Quien es Raquel?
- Raquel es la hija de la señora que limpia la casa.
- Y qué edad tiene ella?
- Raquel tiene la misma edad que Anselmo, se han criado juntos desde niños en la hacienda
- Entonces Raquel te montaba, muchacho?
- Si Srta. Sandra y después cuando ya era más grande y como mi tío murió la Srta. Constanza me pregunto si yo quería ser entrenado por ella como criado caballo y le dije que sí.
- Conmigo termino su proceso de enseñanza.
- Y desde cuándo que lo montas Constanza
- Empezamos a los 14 años, con la ayuda de Raquel mientras que yo me le montaba solo de vez en cuando en su lomo, ya a los quince empecé a montarlo y a trabajarlo como a un criado caballo.
- Y sus padres?
- Vivía con su tío que era su única familia, desde que murió que Anselmo ha vivido con la Señora Raquel, la mama de la joven Raquel.
- Y ahora es todo un criado caballo igual que su tío.
-Tú sabes si algún amigo tuyo estaría interesado en ser criado caballo para mi hacienda ? , pregunto Sandra.
- No sé de nadie, dijo Anselmo y de pronto interrumpió.
- Raquel monta a su primo a veces, tal vez él quiera
- Y cuántos años tiene el primo de Raquel?
- Tiene 15 años.
- Es muy joven aun
- Pero Sandra yo empecé con Anselmo a los quince, le puedes preguntar y dejar que Raquel lo entrene por mientras.
- Pero Raquel ya tiene 20 años, en ese caso mejor lo monto yo misma. Dijo Sandra.

La Hacienda
Capitulo 4
Isidro
Un día Sandra vio a Raquel montada en un
criado caballo y Sandra pensando que se
trataba de Anselmo se acerco a saludar a
la muchacha, al tiempo que se acercaba
noto que Raquel se veía muy grande y que
el caballo humano se veía muy pequeño
para ser Anselmo.
-Hola Raquel
-Buenos días Señora Sandra.
-Quien es tu montura
-Es mi primo Isidro, lo estoy entrenando
para que sea igual que Anselmo un criado
caballo.
-Y ya tiene dueña
-No, por el momento yo soy su única jineta.
La muchacha permanecía montada en el
lomo del muchacho quien no decía ni una
palabra pero que respiraba con jadeos, se
notaba que se esforzaba por llevar el joven
cuerpo de su prima de 20 años sobre su
lomo, la muchacha tenia un cuerpo
bastante desarrollado para su edad,
grandes pechos, caderas amplias piernas
gruesa y largas, la muchacha era muy
guapa.
-Se ve un poco cansado dijo Sandra
-Si, pero él es fuerte dijo la muchacha
acariciando el pelo de su bestia de carga.
-Señora Sandra ya nos vamos, con su
permiso, dijo la muchacha montada sobre
el muchacho y tirando de las riendas giro a
su caballo humano.
-Hiaaa! Le ordeno a su caballo y dando un
golpe con su látigo en el trasero del
muchacho, lo puso en movimiento
alejándose de Sandra.
Sandra vio como el trasero de la joven y
todo su cuerpo se mecía sobre el lomo del
joven de 15 años con total naturalidad
mientras que el pelo largo de la muchacha salía de su sombrero de vaquera y se
movía con el viento.
Mientras Sandra observaba la escena, con
la muchacha ya bien a la distancia, vio
como la muchacha golpeo dos veces con
su látigo a su caballo humano y este
respondió de inmediato sacando un trote
que hacia rebotar levemente el cuerpo de
la joven.
-Tiene razón, es un chico muy fuerte para
sus 15 años, dijo Sandra pensativamente.

-Señora Sandra, como esta, dijo Raquel
-Dime Sandra, eso de Señora me hace
sentir muy vieja.
-Bien Sandra.
-Raquel tú conoces alguien que quiera ser
caballo criado.
-Tengo dos hermanos menores que quiero
entrenar para convertirlos en criados
caballos.
-Y por qué quieres convertir a tus
hermanos en criados caballos?
-Lo que sucede es que ser criado caballo
en estos tiempos puede ser una muy buena
oportunidad, ya nadie tiene criados
caballos en sus haciendas.
-Y que edad tienen tus hermanos?
-El mayor tiene 13 años y el menor 10
años, son muy chicos aun, pero el próximo
año Javier tendrá 14 y estará a buena edad
para ser entrenado.
-Y tú primo como esta para ser montado
-Le falta mucho aun como para llegar a ser
montado por una mujer
- Pero tú le montas
-Si es fuerte, pero aun le falta
-Le falta mucho?
-Como unos dos años más. Cuando salga
al campo a montarlo Ud. puede
acompañarnos y podrá montarlo para que
lo pruebe.
Cuando llego el día Sandra fue a visitar a
Raquel.
-Srta. Sandra buenos días como esta UD.
Saludo cordialmente Anselmo a Sandra
-Muy gracias, Anselmo y tú como estas
-Muy bien Srta.
-Y que la trae por esta hacienda?
-Vengo a visitar a Raquel.
-Si quiere yo la acompaño
-No, no es necesario, muchas gracias
-Quiere que la lleve a caballito hasta la
casa de Raquel?
Sandra se sorprendió por el ofrecimiento y
no resistió la tentación de probar a
Anselmo como caballo.
-Seria un gran placer para mi poder
montarlo Anselmo.
-Bueno Srta. Espéreme aquí, voy por mi
traje de caballo y vuelvo.
-Anselmo yo por si acaso soy una jineta
exigente con mis caballos ¿cree que podrá
conmigo?
-Yo también soy un caballo muy fuerte… y
le traeré una fusta, dijo Anselmo riendo de
muy buen humor
Al rato apareció Anselmo vestido de criado
caballo y con una fusta en la mano.
-Estoy listo y Ud.?
-También Anselmo
Sandra puso un pie en el estribo y tomando
impulso se monto en el lomo de Anselmo,
recogió la rienda y lo puso en movimiento
-muack,muack,muack, vamos, dijo Sandra
Anselmo empezó a moverse con Sandra
montada en su lomo, al poco andar y
aprovechando la oportunidad de montar
sobre una bestia joven, Sandra puso al
muchacho de 19 años a correr.
-Vamos hiaaaa caballo!, dijo Sandra con
seguridad dando un golpe de látigo fuerte
sobre el trasero del muchacho que al
recibir el golpe involuntariamente
estremeció su cuerpo.
Sandra sintió como el cuerpo del muchacho
corría debajo de su trasero por el sendero
polvoriento de la hacienda, montada en el
lomo del muchacho Sandra sentía la ligera
velocidad de su caballo humano y veía
pasar al mirar hacia el suelo el camino y los
árboles de los alrededores, mientras
Anselmo con su cabeza agacha corría con
ella bien montada a horcajadas sobre su
lomo.
La Hacienda
Capitulo 5
Sandra monta en Isidro
- Me dejas probar a Isidro
-Claro voy a desmontar para que pueda probarlo
Desmonto Raquel del lomo de Isidro  mientras Sandra hacia lo mismo y cuando estuvo lista se acerco a Isidro y poniendo un pie en el estribo se monto en el lomo del muchacho que trastabilo levente al recibir el peso de la mujer de 37 años.
- muy bien, vamos a ver Isidro, hiaaa! Dijo y puso a trotar a Isidro con un golpe de fusta.
Isidro trotaba con Sandra en su lomo mientras ella notaba la debilidad del muchacho para soportar su peso, de pronto el chico paro sin previo aviso.
-muack,muack,muack, Vamos! dijo Sandra que dejo caer su látigo una vez más por el trasero del muchacho que de inmediato continuo con su trote a duras penas con el cuerpo de Sandra dando rebotes en su lomo, la escena era muy dispar y Sandra se veía muy grande para el pequeño caballo humano. El trasero de Sandra se veía llenar toda la silla de montar mientras que de entre sus gruesas piernas se podía ver aparecer el cuerpo del muchacho y sus delgadas piernas en pleno esfuerzo por llevar a Sandra  a Caballo.
Sandra ya podía escuchar los jadeos del muchacho por el esfuerzo de llevarla montada en su lomo, a pesar de ello Sandra disfrutaba con exquisito placer el movimiento firme y rítmico de los músculos del muchacho contra su trasero y del movimiento de su  propio cuerpo, causado por el trotar del muchacho con ella a cuesta
-Sooooo! dijo Sandra tirando la rienda con autoridad.
- Que te parece mi primo, dijo Raquel.
- Lo tienes muy bien entrenado, dijo Sandra montada aun en el lomo del muchacho que jadeaba y se movía un poco para mantener el equilibrio.
-Es un buen criado caballo Dijo Raquel mientras le acariciaba la cabeza a Isidro quien alzo su cabeza buscando la mirada de Raquel, fue entonces cuando Raquel vio que Isidro estaba muy cansado, sudaba y babeaba mucho. A Isidro le temblaban las piernas y los brazos, pero Sandra luciendo fresca y radiante seguía sentada sobre él.
Está cansado Isidro, será mejor dejarlo descansar un poco.
- Descansemos en la sombra de aquellos árboles Dijo Sandra apuntando y un lugar que estaba a solo 30 metros de donde ellas estaban y mirando con malicia a Raquel dijo.
La última en llegar debe ir buscar agua para los caballos.
Raquel rápidamente se subió en el lomo de Anselmo y ambas mujeres comenzaron a correr sobre sus monturas humanas, Anselmo no tuvo mayores problemas, pero el muchacho Isidro debió aguantar de buena ganas los gritos y azotes de la mujer que lo montaba.
-hiiaaa, hiiaaa caballo! Gritaba Sandra mientras golpeaba con fuerza el trasero del muchacho que corría desesperadamente. El pequeño caballo humano se fatigaba bajo el peso agobiarte de la mujer jinete y se esfuerza por alcanzar a Raquel que varios metros más adelante va rebotando su trasero sobre el lomo de Anselmo mientras lo golpea con su látigo. Sandra desde el lomo de del muchacho podía ver cómo a pesar del esfuerzo  de su joven montura ella era demasiado pesada para él y corriendo y todo no alcanzaba a Raquel.
Sandra sentía los jadeos del muchacho  debajo de su trasero y los movimientos se cuerpo corriendo, saco los píes de los estribos y sus piernas colgando desde la silla lucían largas y poderosas.
-Más rápido! Dijo Sandra y volvió azotar por el costado al muchacho para apurar su paso.
El afán de Isidro por no defraudar a su señora  era superior a su agotamiento, por lo que haciendo un esfuerzo sobrehumano llevó  a su amazona cabalgando sobre su espalda hasta el final de la carrera.
Termino la carrera con Raquel como ganadora y Sandra llegando montada en el muchacho en segundo lugar
No pude alcanzarte Raquel Dijo Sandra mientras detenía a su muchacho caballo
-Soooo caballo
Cuando Raquel vio a su primo goteando sudor de su nariz y con la respiración entrecortada y jadeando pudo ver lo desecho que lo había dejado Sandra al montarlo en la carrera, Raquel sintió que no debió permitir que su primo de 15 años fuera montado por una mujer de 35 años y ser tratado como un criado caballo de verdad, puesto que Isidro aun no estaba listo para eso.
Sandra por su parte seguía montada en el lomo del muchacho con una sonrisa en su radiante rostro, como si no fuera consciente del estado de agotamiento de su pony mientras el muchacho mantenía su equilibrio para aguantar el peso de Sandra con las manos en las rodillas y muy agachado sus piernas temblaban.
- Sandra será mejor descansar a los caballos
- Voy a buscar agua para los criados caballos
- Piensas ir montada en Isidro
- Claro, si no te importa, para probarlo
- Isidro no está listo aun como criado caballo y mejor que montes en Anselmo él sabe donde hay agua.
-Ok dijo Sandra y desmontado del muchacho pudo ver por primera vez como estaba Isidro
- Pero Raquel, bebiste avisarme de la condición de tu primo, yo como estaba sobre su lomo no podía verle. Mira como lo deje de cansado, pobrecito, tal vez ya no podrás montar de regreso a casa.
-La verdad es que yo tampoco me di cuenta.
Sandra se dio cuenta que había dejado reventado al muchacho de 15 años de tanto montarlo y comprendió que a Isidro le faltaba mucho aun, incluso el viejo Simón tenía más fuerza  que el muchacho.
La Hacienda
Capitulo 6
El Nuevo Criado de Sandra

Un día uno de los trabajadores de la hacienda se acerco a Sandra para decirle que un joven la buscaba.
-Mi señora Ud. tal vez no me reconozca,  soy el primo de Raquel de la  hacienda de la patrona Constanza, ella me dijo que Ud. Necesitaba un criado caballo y yo quería servirla
- Y por qué has tomado esa decisión Isidro si a ti aun te falta entrenamiento para ser un criado caballo
- Es que a mí me gustaría ser su caballo humano.
Al escuchar esto Sandra le pareció una excelente idea tener un nuevo y más joven caballo humano para montar.
-Me parece una muy buena forma de servir a tu Señora, dijo Sandra y luego agrego
-Mañana iremos donde Don Simón y te probaras su disfraz de caballo y yo te montare para ver como andas, noto que eres más bajo que yo, pero creo que eso no debería ser una complicación
-Yo soy muy fuerte Señora UD ya me ha probado.
-Bueno entonces, serás mi caballo, ahora puedes retirarte
-Muchas gracias mi señora, para mi será un honor poder servirla como su caballo.
Y dicho esto se retiro el joven muchacho de la presencia de Sandra.
A la semana siguiente Don Simón tenía bien adiestrado al joven Isidro sobre como servir a la patrona Sandra como criado caballo, sin embrago Sandra aun le había montado.
-Isidro
-Si mi Señora
-Vístete de caballo, te quiero montar un poco
-Si señora.
Sin demorar demasiado volvió el joven vestido de caballo y listo para ser montado.
Mientras ella caminaba el muchacho pudo observar que la alta mujer delante de él  movía su enorme cuerpo con la gracia de una pantera
- Ok Isidro, estás listo.
- Si mi Señora
Sandra puso un pie en el estribo y se monto sobre el muchacho el que recibió el peso de la mujer con un pequeño vacilar, pero mantuvo su equilibrio.
-Eso es muchacho aguanta a tu jineta.
-Vamos hiaaa!
El joven muchacho empezó a caminar con Sandra montada en su lomo mientras ella sentía el rítmico movimiento en su trasero. Parecía que el pobre Isidro se hundiría bajo el peso de su amazona. Después de un rato, Sandra volvió, montada a caballo sobre el pequeño criado que estaba muy sudado, su respiración era entrecortada y su andar vacilante.



La Hacienda
Capitulo 7
Isidro y Sandra

Un día Sandra uso un vestido corto y se fue donde el muchacho a montarlo. Cuando el Isidro la vio se dio cuenta de las hermosas piernas que Sandra tenía, ella ordeno a Isidro que se pusiera su traje de caballo para montarlo, luego de un momento apareció el muchacho con toda su indumentaria, entonces Sandra puso uno de sus pies en el estribo y tomado impulso ágilmente se monto sobre el lomo del muchacho, de esta acción salió el aroma a hembra  de Sandra que fue percibido por el muchacho.
El envolvente aroma a mujer de Sandra iba encendiendo la imaginación del muchacho y como una droga se internaba en sus fantasías.
-Te convertiré en un gran caballo y cuando ese día llegue te montare todo lo que quiera, por ahora no eres aun caballo para mi monta…eres solo un pobre muchacho, te falta mucha fuerza para ser mi caballo, a mi me gustan los caballos fuertes, los hombres que pueden conmigo a cuesta.
Puso al muchacho en movimiento en amplios círculos.
Los redondos globos de sus nalgas rodearon la espalda del muchacho y ella refregaba el culo en su lomo para incitarlo a moverme y  caminar con ella encima
-Hiaa!
El comportamiento del muchacho era irregular, el día anterior ella había logrado que su muchacho le diera una hora de monta como cualquier otro caballo, pero esta mañana el muchacho parecía no tener la energía del día anterior, para ella era difícil comprender porque esta baja energía  en el muchacho.
-Te ves tan cansado y recién estamos empezando…que pasa mi niño?...que pasa mi caballito.
-Vamos fuerza…ponle más empeño.
No era nada del otro mundo lo que ella estaba montado en él, era lo mismo que esperaba de cualquier otro caballo humano, incluso ella sabía que abusando del viejo Simón podía llevarlo hasta un límite de una hora y media si era necesario.
20 minutos era muy poco para ella y estaba defraudada de la energía del muchacho, tendría que usar con mayor vigor las espuelas y el látigo, para sacar la energía necesaria del muchacho. Ahora que en su hacienda tenía 2 caballos humanos, no debía existir el trato especial entre ellos, por lo el muchacho debería ser capaz de lo mismo que era el viejo Simón
-Vamos chiquitito...
-Vamos mi niño a trabajar
El pobre muchacho en agonía aguantaba el peso de Sandra y  veía como ese par de piernas con botas y espuelas, el mismo que lo había hecho correr como nunca, asomaban por sus costados, mientras sentía como la mano de su ama acariciaba su cabello y le daba ligeros golpecitos de aprobación por su esfuerzo.
-Baja en cuatro patas, muy bien, eso es.
-Hiaa!
Puso en movimiento a su muchacho pisando sobre los estribos se alzaba para ir rebotando sobre la silla de montar al ritmo del andar del muchacho a cuatro patas. Sus anchas caderas llenaban por completo la silla de montar.
Al paso la jineta montada en su joven bestia de carga lo guió en un amplio círculo y luego lo condujo a un abrevadero especialmente hecho para los caballos humanos.
Sooo…bebe agua mi niño debes de estar sediento.
El muchacho con ella sobre su lomo estiro su cuello para alcanzar el agua y bebió con desesperación el líquido que fluyo por su garganta seca
Eso es bonito, bebe…
Ok, eso es suficiente, dijo después de un momento.
Y tirando la rienda saco la cabeza del muchacho del abrevadero.
Estaba jadeante mientras ella sin desmontar seguía sobre su lomo montada esperando que recuperara su respiración…espero un poco y luego ordeno a su caballo humano continuar a pesar que el muchacho seguía jadeando. Avanzaron un poco mientras él seguía jadeando con más fuerza aun que antes, de pronto el muchacho redujo su andar.
-vamos, vamos, anda!
Ordeno la mujer jinete, mientras su caballo humano se puso en movimiento entre mayores jadeos
El abuso de su caballo humano hacia que el muchacho llegara estas el límite de sus fuerzas y quedaba reventado en cansancio.
-pobrecito está cansado, vamos nos queda poquito.
Una vez más el muchacho se detuvo
-Vamos! Hiaa! Hiaaa!
Y azoto su trasero un par de veces
Avanzaron un poco más y ella ordeno detenerse, mientras el aire se llenaba de sus fuertes jadeos.
-pobrecito mi niño, ya está cansado
Y paso su mano con ternura por la cabeza del pobre muchacho notoriamente cansado por  el abuso de su jineta.
A ella le encantaba abusar de la buena voluntad del viejo Simón y estaba acostumbrada a exigirle más de la cuenta, pues sabía que siempre había un poco más de energía en su cuerpo para montarlo un rato más. Del muchacho esperaba lo mismo.
-Lo has hecho bien muchacho, pero te falta mucho aun, los caballo más experimentados son más fuertes que tu y no se cansan tan rápido.
-Me podrás llevar de vuelta al establo por lo menos, ha, mi niño.
-El muchacho movió la cabeza en forma afirmativa
-Me vas llevar de vuelta entonces?
-Relincho el muchacho y movió su cabeza en aprobación.
-Bueno, mi niño, si UD. dice que puede conmigo de vuelta, vamos entonces…con más esmero si mi niño, porque no quiero parar de vuelta, quiero llegar luego. Escucho.
-Relincho el muchacho de nuevo en aprobación.
-Bueno mi niño, vamos entonces
-hiaa!
De este modo el joven fue ocasionalmente montado por Sandra.
La Hacienda
Capitulo 8
Sandra es la jefa

Un día, sin querer el muchacho vio a Sandra agachada cortando unas flores. Ella le dio al muchacho una vista panorámica de su trasero, entonces el muchacho pudo notar el volumen del trasero que Sandra le montaba en su lomo y el par de gruesas y largas piernas que ella tenía, además de la anatomía completa de Sandra. Toda esa mujer él se la echaba al lomo, toda esa carne y ese pedazo de hembra él se echaba al lomo y la cargaba de caballito por la hacienda, el muchacho se sorprendió de él mismo por la hazaña de cargar con el cuerpazo de Sandra.
Sandra se levanto y girando sorprendió al muchacho mirándola, le hizo espontáneamente un señal para saludarlo a la cual el muchacho también respondió.
En ese momento Sandra lucia majestuosa con su gran porte, su cintura, su pelo, y ese par de largas piernas, porque a pesar de ser una mujer grande Sandra era muy guapa y llena de curvas.
Otro día Sandra se levanto temprano por la mañana con ganas de montar a su muchacho
- Isidro! Llamo Sandra a su juvenil caballo
- Mande patrona
-Quiero que me lleves a caballo esta mañana.
-Como Ud. mande, y dicho esto el chico fue a equiparse
Sandra tenía ganas de demostrar que ella estaba a cargo. Saco su látigo  y levantando su brazo lo probo, el látigo silbaba cortando el aire.
En ese momento Sandra es sorprendida por Isidro que la miraba con la boca abierta.
-Estás listo
-Si Patrona
Entonces Sandra se monto sobre el muchacho.
Esa mañana Sandra hizo correr a Isidro por la hacienda a punta de latigazos, el  pobre muchacho corría al antojo de su señora de un lugar a otro mientras el voluptuoso trasero de Sandra rebotaba ligeramente sobre el lomo del muchacho, los jadeos del chico eran ignorados por Sandra
-Hiaaa,hiaaa! Gritaba Sandra y aplicaba su látigo sobre el muchacho mientras el muchacho obedeció  a ella de una manera humilde, aceptando el caprichoso castigo de la Patrona de la hacienda.
-Soooo mi bestia!
- Vamos muchacho muevete. Si tu Patrona te ordena correr, debes correr. Que no has aprendido nada?
Montada a horcajadas sobre el lomo del muchacho, no sentía ninguna misericordia por su humana montura.
Luego Sandra cloqueando su lengua puso de nuevo a correr a Isidro.
-Sandra!.
-Patricia como estas
-Muy bien y como va tu nuevo criado caballo
- Bien, le estoy enseñando quien es la que manda aquí.
-Muy bien hecho amiga y veo por su condición que es una lección que no olvidara
-Así es, dijo Sandra con malicia
- Te puedo observar mientras montas
-Claro
Sandra puso a correr al muchacho una vez más ente la mirada atenta de Patricia.
-Vamos Hiaa!
Sandra azotaba el cuerpo sudado del chico que corría en amplios círculos guiados por Sandra.
Patricia miraba con asombro como el pequeño joven podía llevar a caballo a Sandra que para su gusto tenía un cuerpazo de mujer adulta mucho más grande que el del pobre muchacho, además del trasero grande y redondo de Sandra, el lomo del muchacho casi se perdía debajo de esas grandes nalgas.





La Hacienda
Capitulo 9
El admirador secreto

Con el correr del tiempo el muchacho empezó a sentir atracción por Sandra. Ella era mujer madura, pero dueña de un hermoso y curvilíneo cuerpo. Sus encantos ejercían una atracción sobre el muchacho.
En los días que siguieron la mente del muchacho andaba a la deriva, en su memoria el recuerdo de lo que Sandra hacia con él. Montarle su maravilloso culo en su lomo y cabalgarlo como a un caballo. La cabeza del muchacho le daba vueltas por la situación.
El muchacho noto que una forma de acercamiento hacia su patrona era justamente servirla como caballo humano. Por otra parte Sandra montaba a caballo regularmente, pero pocas veces usaba a sus  criados caballos, los que utilizaba solo en algunas ocasiones muy especiales.
En contadas ocasiones el muchacho podía ver a la mujer de sus sueños y eran menos aun las veces que podían compartir alguna situación con ella. Las mejores ocasiones era cuando ella deseaba  montarlo, el resto del tiempo, el muchacho se dedicaba a las labores del campo y Sandra en su vida cotidiana, estaba muy ajena a las tareas de los campesinos, lo suyo era la vida social, los viajes prolongados por Europa, compartir con sus amistades y las fiestas de lujo  a cuales era invitada regularmente.
Cuando estaba en la hacienda gustaba de salir a recorrer el campo, a lo más el muchacho la vía pasar a la distancia montada en su caballo.
Pero su gran oportunidad estaba cuando ella pedía montar en su caballo criado, siempre y cuando no eligiera al viejo Simón, en cuyo caso el muchacho veía pasar delante si la oportunidad de estar cerca de su amada.
El muchacho soñaba con tener mucho dinero y de esa forma llamar la atención de Sandra, sentía que como campesino no tenía ninguna oportunidad de que la patrona fijara sus ojos en él. Sandra por su parte no dedicaba un solo pensamiento al muchacho que no fuera, el de un campesino más de su hacienda.
-Hola Isidro
-Buenos días Patrona… necesita algo, en que puedo ayudarla?
-Eres muy amable Isidro, pero no necesito nada, solo pasaba por aquí.
-Hace tiempo que no salimos al campo, Patrona
-Es cierto, lo que sucede es que no estado en la hacienda, llegue apenas ayer de un estupendo viaje por Panamá.
-Quiere que la lleve a dar una vuelta por la hacienda?
-No gracias Isidro, veo que estas muy ocupado, además no estoy de ánimo para eso.
-Bueno, si se anima, UD ya sabe que estoy a su disposición.
-Ok Isidro, que tengas un buen día.
-Buen día Patrona.
El muchacho no logro persuadir a Sandra de que fuera su jineta esa mañana.
Continuo el muchacho en sus labores y luego de un momento empezó a mirar cómo movía sus caderas mientras caminaba alejándose de él.
Sandra desde hace mucho tiempo noto que el muchacho sentía una atracción especial por ella, pero ella nunca le había dado  ninguna importancia a esta tonta situación, sin embargo solo ahora se dio cuenta que, en esto estaba la oportunidad de convertir a Isidro en un caballo tan fiel como lo era el viejo Simón, decidió que con el muchacho debería de usar sus encantos femeninos para lograr dominar completamente y convertirlo en un caballo manso y sumiso…un caballo fiel a su monta y que no la dejaría por otra dueña de haciendas.
Sandra pensó en seducir  al muchacho con la clara intensión de manipularlo con su sexualidad, ella quería convertirse en el objeto de deseo del muchacho y que este ardiera en su interior por ella, ella sabía que Isidro no tenía ninguna experiencia con mujeres y estaba deseoso de conocer los secretos del sexo.

La Hacienda
Capitulo 8
Paseo  al campo con el viejo y el muchacho
En una ocasión Sandra lucia una hermosa faldita corta que deja ver su par de piernas caminado por la hacienda su pañuelo de cuello voló con el viento hasta la rama de uno de los manzanos, se acerco y con una vara trato de alcanzar su pañuelo, pero luego de varios intentos no logro sacarlo sino que enredo más la delicada tela a la rama del manzano.
Miro hacia todas partes y no vio a nadie que pudiera ayudarla. De pronto a lo lejos ve a Isidro y haciendo una señal lo llama para que le ayude.
-No alcanzo tampoco Patrona.
-Súbete al árbol
-No puedo alcanzarlo…está muy lejos del tronco.
-Ya sé cómo hacerlo, me subiré sobre tus hombros.
-OK, patrona.
Se agacho Isidro mientras que Sandra se ubico delante de él con las piernas abiertas.
El muchacho vio frente suyo la parte posterior de las piernas de Sandra y el trasero que escondía la faldita.
Entonces el muchacho pasó su cabeza por entre las gruesas y largas piernas de Sandra. Tomando cada una de ellas, las rodeo con  sus brazos y manos.
-Esta lista Patrona
-Lista Isidro.
Entonces el muchacho tomo impulso y duras penas logro alzar a Sandra sobre sus hombros, ella de inmediato recogió sus largas piernas y pasó sus pies hacia atrás para apoyarlos en la espalda muchacho a la altura de la cintura, de modo de quedar bien sujetada con su entrepierna en el cuello mientras su trasero descansaba sobre los hombros del muchacho.
La suavidad de sus carnosos muslos acariciaba las  mejillas del muchacho. Y el olor que salía de su entrepierna lo embriagaba de pasion.  El muchacho podía sentir el aroma a loba que salía de la entrepierna de Sandra y con sus manos tocaba la suave piel de sus carnosos muslos.
Sandra por su parte cargaba su sentada en los hombros del muchacho para estirar al máximo su cuerpo y sus manos para alcanzar su preciado pañuelo.
-Casi lo alcanzo, muévete un poco más hacia adelante.
Y nuevamente Sandra cargaba su trasero en los hombros del muchacho para estirar al máximo sus brazos.
Cada vez que Sandra hacia este movimiento el muchacho sentía como Sandra abría ligeramente más sus piernas y con cada abrir de piernas se producía una briza desde el interior de su falda cargada del aroma de su sexo femenino.
Sandra totalmente consiente de la situación dejaba que el muchacho disfrutara de su monta y del toqueteo de sus muslos. Ella abría las piernas para atrapar el cuello del muchacho con su entrepierna más y más.
Un día Sandra vio pasar a Isidro a la distancia, lo miro con curiosidad, era su admirador secreto, solo que ella como mujer experimentada en las cosas de la vida, ya lo sabía, sintió ganas de sentarle el trasero en el  lomo y darle una buena cabalgada por la hacienda, quería sentir el balanceo  del muchacho debajo de su trasero…mirándolo con paciencia se veía un muchacho fuerte y saludable…no era muy alto, pero tenía una buena espalda para montar.
-Isidro, Isidro!
Llamo Sandra al muchacho.
El muchacho ansioso de ver Sandra corrió hacia ella.
Era un buen momento para seducir un poco al muchacho y de este modo mantenerlo fiel a sus órdenes.
-Isidro, póngase su atuendo de caballo, quiero dar una vuelta montada en mi caballo humano favorito, por el lugar.
-Si patrona,
Dijo sonriendo el muchacho y con el corazón latiendo se fue corriendo a buscar lo necesario. Por fin, después de un largo tiempo, Sandra daría de probar al lomo del muchacho un poco de  la monta de las carnosas mejillas de su trasero de amplias nalgas
Pasado un momento el muchacho regreso donde Sandra.
Sandra con suspicacia encaro al muchacho y coqueta dijo:
-Porque te ruborizas Isidro, hay algo que te da vergüenza en todo esto…hay, estas muy raro hoy Isidro, eres un caballo loco…bueno, no puedo perder tiempo en esta charla, agacha el lomo.
Y poniendo un pie en el estribo se monto con seguridad en la silla de montar y luego abrazandolo con sus largas piernas  apretó con fuerza el torso del muchacho para hacerle notar su presencia. Quería sentirse bien sentada a horcajadas sobre la espalda del muchacho y pegada a él formando un solo nexo de control y dominación, tal cual como lo hacía con sus caballos reales.
Con las mejillas de su trasero abiertas en la silla de de montar se sentaba derecha  sacando  trasero. Su trasero lucia hermoso, apretado e inmenso que daban ganas de darle un palmazo.
Isidro aguantaba el peso de la mujer sobre su lomo mientras ella se acomodaba mejor en la silla de montar y ondulaba su culo girándolo sobre su lomo
-Listo, vamos muackmuackmuack.
Avanzo Isidro cargando sobre su espalda el trasero del cuerpo grandote de la mujer jineta mientras ella abstraída miraba al frente orgullosa con las riendas bien tomadas en sus manos.
“haaaaa, que placer más maravilloso”, se dijo ella misma en la intimidad de sus pensamientos. “Me estoy montado a este muchacho que se siente atraído por mi…”
-Hiaaa muchacho!
Y dándole un azote por el trasero puso a su caballo humano a trotar por el lugar.
Otro día Sandra ordena al viejo y al muchacho prepararse para salir a montar al campo. Su idea era recorrer una larga distancia utilizando alternadamente al muchacho, luego al viejo, eso era lo que ella había planificado antes de salir a montar, era también lo que había aprendido  de las cabalgatas: a planificarlas antes de salir de modo no tener problemas inesperados por el camino.
Uno la llevaría a ella mientras el otro cargaría los pertrechos del viaje: Agua para  ellos, agua mineral en nevera para ella, su bolso de dama, algunas frutas para ellos y otras cosas.
La cabalgata duraría según sus planes un par de horas, saldría en la mañana  temprano y volvería a las 11:30 de regreso a su casa después de un largo y grato paseo por el campo  sobre el lomo de los caballos humanos.
-Simón, Isidro, como están mis caballitos preciosos
Ambos ya con las bridas en sus bocas emitieron un sonido de aprobación hacia su jineta.
-lindos!...les voy a colocar a Don Simón su carga y partimos, Isidro ayúdame con esto.
El muchacho cargo el lomo del viejo con los pertrechos del viaje.
Sandra tomo la rienda de ambos se adelanto un poco y tirando de ellas los tres avanzaron mientras Sandra caminaba delante de ellos.
Luego Sandra se acerco a Isidro y tirando hacia abajo las riendas puso al muchacho agachado y de pie con las manos apoyadas en las rodillas. Luego puso un pie en el estribo y tomado impulso se monto a horcajadas en la silla de montar que el muchacho llevaba adosada a su espalda. Acomodo bien su trasero en la silla de montar mientras el muchacho vacilaba un poco aguantando el peso del cuerpo de su ama.
Acostumbrada ya a montar sobre Isidro  Sandra se acomodo y se sentó con seguridad en lo profundo de la silla de montar.
Una vez montada en el lomo del muchacho, tomo su pelo y se hiso una cola de caballo con su  cabello suelto, ajusto sus lentes de sol y se puso su sombrero de cowgirl. Recogió las riendas en sus manos y con un movimiento de sus caderas restregó su entrepierna en el lomo del muchacho al tiempo que daba besos en el aire para poner en movimiento a su caballo humano.
-Vamos hiaa!
De este modo empezó la cabalgata de Sandra, ninguno ni el viejo simón ni Isidro sabían cuales eran los planes de Sandra, ni su recorrido ni destino. Como fieles animales de carga se entregaron a la aventura de su jineta que ya empezaba a disfrutar del grato movimiento que producía Isidro debajo de ella  y  que movía sus caderas  invitándolas a seguir  el ritmo de la monta.
Sandra dejo que Isidro avanzara a su propio paso, ella solo se limito a guiarlo con las riendas…
Montar en sus caballos humanos era su pasatiempo favorito, disfrutar de la mañana al aire libre y del placido balanceo de sus caderas…

Hiso avanzar el grupo al paso de Isidro, dejaron atrás el establo y enfilaron hacia el camino que lleva al río, un camino de tierra ancho que atraviesa un bosque de eucaliptus. Guio a Isidro por la derecha del camino por donde una alambrada evitaba el paso al bosque, despues de avanzar unos metros la cerca de alambre presentaba una discontinuidad que abria un espacio para internarse en el bosque, Sandra guio al grupo por el bosque y siguio los senderos que seguian hasta el río.
Decidio avanzar más rapido y acelero a su montura para guiarlo a un trote por el bosque.
Sandra vio como el muchacho avanzaba por el bosque paseando sin mayores problemas.
Se aventuro incluso a obligar a Isidro a pasar por sobre un tronto caido desviadose ligeramente del sendero para safistacer su curiosidad sobre el arbol caido.
Despues de un momento empeso a aparecer frente a ellos el río. Entonces Sandra guio a Isidro por la orilla del río, buscando un lugar para tomar el primer descanso y dar a su caballo un respiro y un poco de agua.
Isidro obediente a su amada jineta se dejo controlar todo el camino como un verdadero caballo, obedeciendo todas las ordenes de Sandra, la cual sentia que objetivo de domar a su antojo al muchacho resultaba cada vez más sencillo gracias a sus encantos.
Luego del descanso Sandra Monto en Isidro para recorrer por los lugares los hermosos parajes del río. El muchacho cansado, pero fiel a servir a su querida ama puso todo su empeño en cargar el cuerpo de Sandra. Se aventuro a cruzar el río montada sobre el muchacho escuchando los sabios concejos del viejo Simon para guiar al muchacho por la zona más segura del riachuelo.

Luego hiso una nueva pausa para recuperar a Isidro, mientras tomaba un poco de agua mineral, observo que Isidro estaba bastante cansado, sin embargo  ella tenia en mente montarlo una vez más antes de usar al viejo Simon que lo estaba guardando para el regreso.
Monto en Isidro por el lugar en dirección al bosque. Para el muchacho era un día de mucho esfuerzo, pero todo lo valia por estar cerca de Sandra y poder compartir con ella de estos momentos. Sabia que Sandra disfrutaba de montarlo y eso a él le gustaba. De vez encuando podia rebicir la suave caricia de sus manos por su pelo o unas tiernas palmaditas en su hombro, signos que el interpretaba como gestos de cariño de ella hacia él. Para Sandra era la forma natural de agrader a su joven bestia, por el esfuerzo de llevarla montada en su lomo.
-Muy bien Isidro, te estas convirtiendo en el caballo fuerte que yo necesito montar…verdad Don Simon
-Asi es Patrona, el muchacho ya esta mostrando su fuerza de animal de carga.
Isidro escuchaba los comentarios sin poder hablar con la brida puesta en boca.
-Buen muchacho Isidro.
Y las caricias de Sandra por el cabello del muchacho hicieron latir fuerte su corazón.
Sandra montada en el lomo del cansado muchacho, sonreia sabiendo lo que sus caricias provocaban en los sentimientos de él.
Despues de un momento, cambio de caballo y pidio a Isidro que cargara los pertrechos. Luego se monto sobre el lomo del viejo Simon y lo guio por el sendero de regreso a la hacienda.
La silla de montar adaptada para caballos humanos le proporcionaba toda la comodidad que ella necesitaba para cabalgar y controlar todos los movimientos del viejo Simón.
Montar sobre el viejo Simón era distinto, ahora el muchacho se dedicaría a mirarla con cara de bobo, mientras ella cabalgaría al viejo, que para ella era un criado fiel ya muy acostumbrado a ser montado, obediente y con mucha experiencia, lo que le permitía montar de un forma  que aun no se atrevía o no podía lograr con el muchacho Isidro.
El viejo Simón con la cabeza agacha y mirando al suelo  tenía su espalda curvada  cubierta por los cueros de la silla de montar y  las gruesas correas que la sujetaban a su espalda, sentada en la silla de montar iba Sandra  cabalgándolo a horcajadas, con la mirada perdida en el horizonte, bien erguida y proyectando la seguridad y la confianza que  ella tenía de sí misma. Debajo de la silla de montar estaba el viejo Simón haciendo los esfuerzos necesarios para  soportar el peso del cuerpo de Sandra sobre su lomo y servir a su señora de caballo humano.
Las largas piernas de Sandra salían de la silla de montar carnosas envueltas en los Jeans azules de llevaba puestos, hasta las botas vaqueras que pisaban los estribos, Sandra abría de vez cuando amplias sus piernas para golpear sus botas con energía en los flancos  del viejo Simón y trasmitir de eso modo más  vigor a los andares del cansado cuerpo del viejo. El viejo Simón ya estaba acostumbrado a una monta más dura, además el cuerpo del viejo requería de que Sandra usara con mayor frecuencia del látigo y de golpes de talón más fuertes, para poder sacarle el trote necesario.
De pronto vio a la distancia la loma junto al rio y decidio devolverse unos metros y desviar su camino para subir la loma…queria apreciar desde la loma la belleza del paisaje
-La loma Don Simon! Exclamo con sorpresa
-Quiero subir a la loma. Vamos hiaa!
Y guio el andar de Don Simon hacia la loma junto al río


Antes de subir la loma desmonto del Viejo Simón y lo puso a descansar un poco para hablar con él y darle animo. Si  hubiera pensado un poco mejor su viaje habria guardado al muchacho para subir la loma, era lo ideal, probar al muchacho en mayores esfuerzos, además el muchacho era el que debia asumir los mayores esfuerzos para acostumbrar su cuerpo al sacrificio y no el Viejo Simon que por su edad ya le era más dificil, pero el muchacho ya no estaba dispobible para ser montado, por lo que tendria que sacrificar al Viejo Simón para subir la loma. El Viejo, lo que ya no tenia en fortaleza fisica lo tenia en mentalidad para afrontar estos desafios. Tenia  entrega, obediencia y buena voluntad.
-Don Simón quiero subir la loma montada en UD.
-Claro que si mi niña, mientras UD sea nuestra Jineta no tiene nada que preguntar, mande con confianza que nosotros la obedecerermos en todo.
-Muchas Gracias Don Simón, ojala que Isidro aprenda mucho de UD, porque sin duda que Don Simón posee una gran noblesa como mi caballo humano. De ti espero lo mismo muchacho.
-Si patrona, como UD mande. Si quiero yo la llevo hasta la loma
La ultima frase del muchacho cargada en celos no paso desapercibida por Sandra quie lo miro fijo y pudo notar como el muchacho tontamente desvio con rabia su mirada.
-Vamos Simón hia!
Y de este modo empeso el viejo Simón el acenso por la loma con ella montada en su lomo.
El muchacho los seguia desde atrás y miraba como las caderas de Sandra se mecian sobre la silla de montar que llevaba el viejo adosasa a su espalda. Ella le dio al muchacho una visión alucinante del bamboleo de sus caderas.
El muchacho caminaba sin vida, fascinado por ese culo que ocupaba toda su visión

El muchacho veia a Sandra muy erguida sobre el lomo del Viejo mientras este hacia el duro trabajo del acenso con ella acuestas
Isidro penso que Sandra era abusiba con el viejo por hacer que la cargara a ella subiendo la loma, va a matar al viejo de un ataque cardiaco por el esfuerzo penso.
Sandra por su parte no sentia ninguna compasión por el esfuerzo que realizaba el viejo y se limitaba a ser cargada mientras relajaba su cuerpo sentada en lo profundo de la silla de montar mirando y disfrutando del paisaje…y bamboleaba lentamente el culo con el andar del viejo.
-muack,muack,muack!, vamos!
Decia a cada intento de parar del viejo

La tortuosa subida del viejo por la loma con Sandra montada en su espalda hacia que involuntariamente sus pasos ascentes se detuvieran a descansar, pero el latigo de Sandra siempre estuvo atento para negar las pausas no deseasdas de la Jineta.
-Vamos, con fuerza caballo!...eso es, hiaa!
Era una dura tarea para el viejo Simón, pero ponia toda su determinación en obeceder a su jineta Sandra.
Sandra sentia como el viejo debajo de su entrepierna empezaba a perder vitalidad y como el peso de su cuerpo fatigaba a su montura.
Sin embargo, ella  mantenia firme en sus pensamientos la determinación de subir la loma montada en el viejo Simón. Exigía  a su montura el máximo esfuerzo. Tenía plena confianza en la devota obediencia de su caballo humano, pues ella sabía que su madre  había sido muy exigente entrenado al viejo Simón para cumplir las órdenes de su jineta cueste lo que cueste. Por su parte él claramente luchaba por llevarla a caballo, pero parecía muy decidido a complacer a su jineta a pesar del duro esfuerzo.
Sandra tenía confianza en que el cuerpo del viejo tenia mucho por entregar aun como caballo humano a pesar de sus años, y que ella podia sacarle la energía necesaria para montarlo hasta la cima de la loma.
-Hiaa!
Ordenaba Sandra cada vez que los pasos del viejo Simón se detenían en su ascenso
-Vamos caballo, queda poco para llegar arriba.
Animaba a su caballo humano con la piadosa mentira de que la cima estaba cerca,  aun cuando faltaba un buen tramo.
El viejo Simón jadeaba mientras subia la loma y sus jadeos ruidosos llenaban en aire del lugar.
Sandra por su parte, montada en el lomo del viejo, mantenia firmes las riendas y  lo hacia trabajar duro para  continuar la marcha en ascenso sin descanso por la loma.
-Vamos!...hiaa!
Y el azote de Sandra ponia nuevamente al viejo en movimiento que se habia detenido  sin su permiso.
El viejo  tenía su cuerpo empapado en sudor que corría como rio por su cara. La fatiga que provocaba cargar el cuerpo de Sandra en su lomo nublaba su pensamiento y subía por instinto controlado por las riendas de Sandra, estaba en un estado de cansancio en el cual se entregaba a su jineta, su pensamiento se nublaba y solo quería alcanzar la cima para darle una pausa a sus músculos, luchaba por vencer su agotamiento, sabía que debía obedecer a su jineta y que solo ella sabe cuándo es el mejor momento para descansar. Siente como sus músculos arden en agotamiento.
-Muchacho!
-Si patrona
-Seca con la toalla la traspiración de la cara de mi caballo.
Isidro mientras el viejo Simón continuaba su marcha le paso por la cara la toalla para secar su transpiración.
-Ya esta patrona.
-Muy bien Isidro.
Mientras  Sandra cabalga sobre el lomo del viejo, ascendiendo por la loma, su objetivo de llegar a cima montada en el viejo Simón está muy pronto a ser logrado
-Caballo Simón, mira hacia la cima.
Oyo el viejo Simón que desde arriba la voz de su ama le hablaba y levantando la vista pudo ver que la cima de la loma estaba cerca.
-Falta poco mi caballo.
Simón sabia que Sandra era una buena jineta y que nunca le pediria algo de lo que él no era capaz.
-Vamos hiaa!
-Hiia, Simón!... más fuerza mi caballo!

Cuando faltaban unos pocos metros para llegar a la cima, Sandra abrió una de sus botellitas de agua mineral y la vacio sobre la cabeza del viejo Simón que al momento de recibir el agua fría por su cabeza y rostro, inhaló aire a bocanadas. El agua fría fue bien recibida por el viejo que ayudo a espantar el calor y reanimar su fuerza para los últimos metros.
El viejo espabilo con el agua que Sandra dejo caer sobre su cabeza y sintió con alivio como el agua lo refrescaba.
-Vamos fuerza, nos queda poquito Don Simón.
-Vamos hiaa!
Sandra apuro el paso del viejo Simón en los últimos metros faltantes para alcanzar la cima.
-Soooo! Mi caballito…llegamos.
Sandra tiro la rienda de su caballo humano para hacerlo girar en su posición en la dirección del rio.
Pisando en los estribos y levantando su trasero para acomodarse mejor a la silla de montar después haber subido la loma. Se quedo sentada en su caballo mirando el paisaje desde lo alto, indiferente al cansancio del viejo Simón, no se desmontaba de él que respirando entre jadeos permanecía debajo de su trasero goteando gotas de sudor desde su frente.
-Lo hicimos mi caballo, te pude montar hasta la cima.
Ella como jineta del viejo se sentía parte del logro de traer al viejo hasta la cima montando sobre su espalda. Ella sentía que la jineta era la lograba las hazañas el caballo humano era solo un medio, era la parte que ponía la fuerza, pero la determinación y el sentido de aventura era la parte de la jineta y la que hacía posible las hazañas
-muack, muack, muack, Venga!
Puso en movimiento al viejo al paso por la cima.
-Soooo!
Y nuevamente sin desmontar se quedo mirando el paisaje mientras acariciaba con su mano la cabeza del viejo.
Luego dio unas palmaditas en el cuerpo del viejo.
-Shiiiiii!...Caballito lindo, tranquilo.
Después de un momento se animo y con mucha agilidad se desmonto del cuerpo del viejo Simón el cual agradeció el ser liberado de su carga.

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#4 2011-11-09 02:51:02

gsgxxx
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

Hola
Aca dejo el link de un grupo yahoo, en donde existen varias historias de ponyplay...en este sitio también se encuentran en un archivo pdf unas historias de fantasia escritas por mi..."cuentos" es el nombre del archivo
Saludos cordiales.
link: http://groups.yahoo.com/group/ridingstories/files/ (New Window)


Hello

Here link with my stories of ponyboys...(cuentos.pdf)
link: http://groups.yahoo.com/group/ridingstories/files/ (New Window)

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#5 2011-11-09 02:57:54

gsgxxx
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

Hola

Les dejo aqui, los mejores link de toda red...son a mi jucio los mejores sitios que existen en internet para descargar videos de ponyplay, shoulder ride, face sitting y de lo que quieran.
Saludos cordiales


http=//85.17.187.83/saff/index.php?board=167.0
http=//www.xxxbbs.cc/index.php?board=44.0

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#6 2011-12-11 14:02:59

gsgxxx
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

patocometa wrote:

¿existen miembros que sean compatriotas mios?

Si hay más chilenos en el grupo, favor de comentar, podemos establecer un red en nuestro pais.

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#7 2011-12-12 16:36:14

southhorse
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

me sumo a la causa compatriotas míos, un agrado saber que hay chilenos en esta comunidad, saludos

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#8 2012-03-13 02:13:26

gsgxxx
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

Hola

Aqui dejo una historia de ficcion sobre ponyboys.
Saludos

La correccional juvenil




En la correccional de menores la nueva directora decreto la orden que todos los internos mayores de 14 años serán entrenados por las mujeres policías como caballos humanos para formar la policía montada de la correccional. Las mujeres policías del recinto de menores eran de distintas edades entre los distintos rangos  de cabo, sargenta y capitana. La menor de las mujeres tenía 26 años de edad, mientras que la mayor era la capitana de 47 años. Todas andaban a caballo sobre un muchacho del correccional.

Para los muchachos las mujeres policías siempre habían sido la autoridad dentro del recinto y eran sumamente respetadas por los muchachos que las obedecían en todo.
Cuando a los muchachos se les comunico la orden de servir como caballos humanos de las mujeres policías, ninguno protesto ni dijo nada, solo se miraron entre ellos.
Los muchachos fueron fácilmente sometidos por las mujeres a comportarse como sus animales de carga.

En un comienzo las mujeres policías tomaron a  todos los mayores del correccional y los separaron del resto para prepararlos en su nueva función como caballos humanos. En total eran 13 muchachos entre 14,15 y 16 años de edad.

Ninguno parecía ser lo suficientemente fuerte para cargar a una de las  mujeres policías, sin embargo, a cada policía le fue asignado un muchacho caballo.
Eran 5 mujeres policías más la secretaria del recinto, la directora y la profesora de gimnasia del recinto. Los muchachos restantes estarían a cargo de la directora como caballos de reserva.


La capitana formo a los muchachos en el patio.

-Escuchen muy bien muchachos, deben de ponerse el equipo de caballo que tienen enfrente suyo y luego cada uno se presentara con la oficial de policía asignada, quien de ahora en adelante será su  jineta, dueña y señora  de ustedes.
Los muchachos se pusieron sus atuendos de caballo con silla sujeta a su espalda estribos y bocado.

La sargenta fue la primera en montar a su muchacho caballo de 15 años,  ella era más grande que él en porte y peso.
Para esto, ordeno a su muchacho que  agachara su espalda poniendo las manos en sus rodillas hasta lograr una posición de 90 grados.

La sargenta puso un pie en el estribo y dejo caer su trasero en la silla de montar.
El muchacho se notaba que hacia un esfuerzo por soportar el peso en su espalda.

-Arriba muchacho hop hop!

Y con esta orden en muchacho se puso de pie con gran esfuerzo, con ella montada en su espalda.  El muchacho trastabillando y vacilo un poco, pero logro mantener el equilibrio y a duras penas levanto a su amazona.

Ella recogió la rienda, volvió a pisar los estribos para levantar ligeramente su trasero sobre la silla para volver a acomodarse sobre el muchacho.

Al ver esto las demás mujeres policías imitaron a su líder y montaron de igual manera sobre los muchachos, luego de un momento apareció en el patio del recinto un grupo de 5 mujeres sobre sus jóvenes bestias…ya montadas soltaron ligeras y tontas risitas y hacían  bromas sobre su condición de jinetas y sobre la condición de caballos de los muchachos mientras que a estos les tocaba soportar el peso de las mujeres policía.

-Como se sienten chicas en sus monturas, pregunto la sargenta.

Todas opinaron y bromearon amenamente sobre el tema mientras algunas más adelantadas ponían en movimiento a sus monturas.

-Muy bien chicas en orden. Quiero que se formen con sus muchachos caballos.

La sargenta montada en su muchacho vio como las policías montadas se formaban delante suyo.
Las cuatro mujeres montadas sobre los muchachos formaron una línea delante de la sargenta. Sus cuerpos tenían un leve movimiento de acomodo debido a que debajo de sus traseros los pobres muchachos hacían su mejor esfuerzo para aguantar el peso de las mujeres que estaban sentadas  sobre ellos.

La jineta más joven del grupo era la cabo Patricia de 26 años y de hermosa figura.

Todas eran muy severas con sus monturas y controlaban todos sus movimientos con las riendas, estribos, látigo y órdenes verbales.

-Bien ahora en orden daremos una vuelta montada en nuestros caballos por el rededor del patio en formación.
-hia!

Puso la sargenta en movimiento a su muchacho caballo, este obedeció de inmediato a la mujer sobre su lomo y se movió de acuerdo a las órdenes de su jineta.

Las demás mujeres siguieron a la sargenta montadas en sus caballos sin romper la formación.

De este modo por el patio de recinto avanzo la sargenta guiando tras de sí a las cuatro jinetas en formación.

Los cuerpos de las mujeres policías se mecían sobre las sillas de montar y animaban con sus látigos a sus muchachos a no perder el paso.

A los muchachos les empezaban a colgar largos hilos de saliva  de su boca mientras se escuchaban los primeros jadeos por la dura tarea de servir de caballo a  mujeres policías.

Al terminar la vuelta por el patio los muchachos caballos estaban transpirados y tenían sus cuerpos brillosos en sudor y jadeaban al respirar.

-Chicas desmonten de sus bestias.

Todas las mujeres se bajaron del lomo de sus muchachos caballos y se pararon a un costado de estos con la rienda en la mano. La sargenta también hizo lo mismo.

Después de dos duros meses de entrenamiento los jóvenes muchachos estaban listos para ser montado por cualquiera de las mujeres de la correccional.

Ahora la correccional tenía un establo con caballos humanos preparados por las mismas mujeres policías.



-Patricia
-Mande mi Sargenta.
-Patricia necesito que lleve estos documentos a la directora de la correccional.
-Voy de inmediato Sargenta…Sargenta puedo ocupar uno de los muchachos caballo
-Pero Patricia, no es tan lejos, pero está bien cabo Patricia tiene mi autorización para ir a caballo.

Entonces la cabo Patricia se dirigió al sector de los mayores en  la correccional
Abrió la puerta de la cuadra y los tacos de sus botas empezaron a claclear en el piso mientras ella caminaba lentamente moviendo sus caderas.

-A ver, quien está aquí!

Se asomaba por entre las literas, buscando a un muchacho.

-Buenos días mi cabo Patricia
-Ha…allí estas
-Mande Srta. Patricia
-Necesito que me lleves a la dirección así que cámbiate y ponte tú atuendo de caballo
-Como UD mande.

Se retiró el muchacho de la presencia de Patricia rápidamente y volvió después de un momento vestido de caballo humano con la silla de montar en su espalda y el bocado puesto es su boca.

Patricia era mucho más alta que el muchacho y más grande que él. Se acercó y piso uno de los estribos, luego con sus manos se agarró de la silla de montar y tomado impulso se montó pesadamente en la silla de montar a horcajadas.
Recogió las riendas en sus manos y acomodó una vez más su trasero en la silla de montar.

-Vamos, hiaaa!

Patricia salió de la cuadra montando al muchacho con trote ligero.
El muchacho por su parte se esforzaba y soportaba el peso de su jineta.
Patricia guio a su montura, a la oficina de la directora de la correccional.

Hiaa!, hiaa!

Apuro Patricia  el paso del muchacho y sintió debajo de su trasero que su caballo apretaba el paso.
Patricia ya acostumbrada a montar sobre el lomo de los muchachos,  montaba totalmente ajena al esfuerzo que para el joven significaba cargar con su enorme cuerpazo, comparado con el del muchacho.
Ella sentada en la silla de montar, cómodamente dejaba mecer sus caderas al ritmo de los andares del jovenzuelo.

-Fuerza muchacho!
-Eso es…

Patricia sentada sobre el lomo del muchacho disfrutaba del paseo y con las riendas firmes en su mano guiaba a su montura humana por los patios de la correccional.

La directora vio a la distancia a Patricia cruzando por el patio principal montada sobre el muchacho, acercándose hacia donde ella se encontraba, Patricia al ver a la directora, abrió sus piernas y dio un par de golpes en los costados del muchacho para apurar el paso.

El muchacho encorvado con la cabeza agacha movía sus delgadas piernas mientras Patricia a horcajadas sobre su lomo lucia más alta que su montura.

-Sooo, muchacho

Detuvo Patricia a su montura.
La directora vio que el muchacho estaba muy cansado y jadeaba al tiempo que largos hilos de saliva colgaban de su boca.
Patricia sin desmontar del muchacho se dirigió a la directora.

-Directora, este sobre es para UD, lo envía la Sargenta Lorena Montes.
-Muchas gracias Patricia.

Patricia y la directora conversaron animadamente por un momento mientras el muchacho aguantaba el peso de su jineta Patricia que no desmontaba del muchacho y que involuntariamente se alzaba de vez en cuando para acomodar mejor su trasero a la silla de montar.

-Ok, Patricia te dejo porque aún tengo un montón de cosas que hacer.

Patricia se despidió de la directora y jalando de las riendas giro en su caballo humano.

-Ahora mi niño, de regreso a la cuadra. 
-Hiaa!

El muchacho avanzo con su jineta montada en su lomo.
Patricia sentía que las fuerzas del muchacho ya no eran suficientes para recorrer todo el trayecto de regreso.

-Ya está cansado mi caballito?

El muchacho movió su cabeza en signo de aprobación. Su respiración jadeante y el sudor le corrían por toda la cara.

-Puedes hacer un esfuerzo por mi… y llevarme hasta el final de este patio?

El muchacho movió su cabeza afirmativamente.
Patricia entonces relajo su cuerpo y se sentó en lo profundo de la silla de montar, ella notaba como su caballo perdía altura debajo de su trasero, pero no dejaría de montar al muchacho hasta que llegaran a la cuadra.

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#9 2012-03-16 04:49:20

patocometa
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

Caminando por  praderas y matorrales, jugando a las escondidas, estaba Efraín, de 12 años, jugando con sus amigos y primos. Tenia la idea de esconderse y no aparecer en todo el día, sin pensar que Ana, de 16 años, la ex novia de su primo Tomás lo seguiría a su escondite. Era tanta la insistencia de ella que Efraín se dejó acompañar. Rodeado de densos matorrales, le aseguraban un escondite seguro.

- Acá nadie nos encontrará- dijo Efraín
- pero por arriba se puede ver, estos matorrales no son tan altos- respondió Ana
- tienes razón Ana, pero serás tu quien expiará a ellos a escondida- replicó Efraín
- ¿y como?- respondió Ana
- ¡prepárate!- acotó Efraín

Sin saberlo Ana, Efraín quería levantarla y cargarla en sus hombros. Los 39 centímetros de diferencia de ambos (Efraín de 1.45 m y Ana de 1.84) no impidió que el muchacho cumpliera lo hecho, los 70 kilos de Ana le fueron fáciles para cargar al muchacho (él pesaba 47 kilos), Ana de principio quedó sorprendida por el acto del muchacho, aunque luego no sintió temor alguno de caerse, puesto que ella estaba segura de la fuerza de Efraín.
Elevada hasta los cielos por alguien de menor tamaño que ella, Ana cumplió con la tarea de expiar al resto de los amigos y primos a escondidas, puesto que las copas de aquellos matorrales le otorgaban visibilidad, pero minima, sin que nadie supiera que ambos muchazos expiaban a la gente.
Cada 6 minutos Efraín podía mantener a Ana sentada sobre sus hombros, al que necesitaba otros 4 minutos en descansar y reponer fuerzas. Mientras tanto, la gente que jugaba con ellos no lograba encontrarlos, lo peor es que horas antes habían hecho una fea broma a Joaquín, muchacho de 16 años recién cumplidos, al cual lo envolvieron de harina y huevos por su cumpleaños, al cual no el agradó para nada, por lo que ellos estaban alerta ante una vendetta de Joaquín. Cuando nuevamente preguntaban por Efraín y Ana, buscándolos por todos lados, Ana estando en los hombros de Efraín diviso a lo legos la furibunda arremetida de Joaquín que se disponía a lanzarle huevos a quienes le hicieron esa pesada broma, por lo que la idea de su búsqueda fue abortada

- que pasó Ana- replicó Efraín
- es Joaquín, que quiere desquitarse- respondió Ana
- sigue observando y me lo cuentas todo- replicó Efraín
Pasaron media hora y Joaquín había logrado la mitad de su venganza, mientras que Ana y Efraín seguían escondidos.

Finalmente nunca fueron hallados y la gente tuvo que irse a sus hogares. Ana y Efraín salieron del escondite secreto.

- llévame- dijo Ana
- hasta donde- respondió Efraín
- hasta donde yo te diga que me bajes- contestó Ana

Efraín accedió y cargó nuevamente a Ana en sus hombros. La llevo por más de 10 minutos de caminata, a esa altura ya nadie estaba jugando.
Finalmente llegaron a sus respectivas horas, pues vivían cerca ambos, a media cuadra.

- este momento no lo olvidaré, así que mañana lo haremos de nuevo- le dijo Ana a Efraín.
- bien, búscame afuera de mi hogar- le contestó Efraín.

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#11 2012-03-28 17:44:58

mts
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

me encantan las historias que publicas amigo, no dejes de compartirlas por favor!
I love your stories my friend, keep sharing it please!

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#12 2012-04-03 21:59:51

gsgxxx
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

Nuevas historias de fantasia...

Mi nueva jineta

Conocí a una chica de la que estoy enamorado, ella es Laura mi nueva jineta.
Hemos estado practicando la cabalgata en caballo humano en donde yo soy el caballo y ella mi jinete.
A ella le ha gustado mucho esto de montarme como a un caballo…Me dejo loco su forma su  de montar, es una sensación maravillosa sentir el peso de su cuerpo en mi espalda, mucho mejor de lo que he sentido con otras jinetas.
Realmente siento que mi espalda se hunde bajo su peso cuando  sienta su trasero en mi lomo.
Mi jineta es muy simpática y hermosa…es una morena de 1,70mt de estatura, de un cuerpo lleno de curvas y gruesas piernas contorneadas y un trasero de grandes caderas, redondo, precioso, de nalgas carnosas perfecto para ser montado sobre mis hombros o sobre mi espalda y tiene unas buenas tetas que a ella le gusta que se las chupe…. Cuando veo ese trasero me dan ganas de inmediato de tenerlo sentado sobre mi lomo dando órdenes. Es rico sentirla dando órdenes mientras yo trabajo  debajo de su trasero a cuatro patas


Sus piernas largas abrazan con fuerza mi torso o las mejillas de mi cara…ella prefiere montar sobre mis hombros, dice que de esa forma se siente más cómoda, aunque a veces me monta a cuatro patas o sobre mi espalda.
-Vamos caballo, venga
Entro dando uno aplausos para apurar mi presencia y llamar mi atención
Ella siempre me ha montado con seguridad y espera de mí lo mejor, siempre me lo ha dicho.
Cuando ella monta yo no sé qué ocurrirá, ella puede montar suavemente por un momento y luego desmontar de mi lomo, o  me puede hacer correr hasta que pierda el aliento, o me puede montar por un largo rato hasta el fin de mis fuerzas o me puede castigar duro con su fusta y hacerme correr solo por capricho…
Algunas veces ella me monta con un poco de rudeza para que sienta el placer de estar debajo de su yugo.
Recuerdo la primera vez que ella me monto duro para sacar toda la energía de mi cuerpo.
-Vamos caballito, aún nos queda mucho…hiaa!
Sentía el movimiento brusco de sus caderas restregando su trasero y presionado la entrepierna contra mi cuello para enfatizar que avanzara.
Ella es una jineta innata que apenas se sienta sobre mí,  toma el control y me trata como a un animal de carga de verdad como si fuera un caballo, sin contemplaciones y sin pensar en otra cosa más que en disfrutar…me gusta su estilo de montar.

En esta ocasión conocí el lado más exigente de mi jineta, aunque yo sudaba mucho y jadeaba ella no tuvo contemplaciones y siguió dándome duro con su látigo para continuar cabalgando sobre mí. Me sentía totalmente bajo su control y la sensación de sentir su trasero sobre mis hombros me volvía loco y a pesar de mi cansancio yo no quería que esto parara.
-Más caballo…hiaa!...no pares sin mi permiso.
Tiraba de mis riendas y volvíamos a empezar una nueva vuelta.
-Vamos…vamos caballo
Sentía que sus piernas abrazaban con más fuerza  mi cabeza
-Te estas encorvando caballo, que pasa estás cansado ya…
Yo le respondía de mi posición moviendo como podía mi cabeza con un “no”
-Soooo muchacho, tranquillo.
Allí me quede parado con ella sentada a horcajadas en mi cuello, tratando de recuperar mi respiración.
-Puedes seguir un poco más mi caballito
-Yo le respondí que “si” moviendo mi cabeza.
-Demos otra vuelta entonces…hiaa!
Y con un golpe de su látigo me puso nuevamente en movimiento y a punta de azotes dimos la vuelta.
-hiaaa!-hiaaa!...sé que estás cansado, pero yo quiero otra vuelta
A duras penas mi cuerpo cargaba a mi jineta y mi barbilla era un mar de saliva y de pronto sentí uno buenos azotes que me despertaron
-Más rápido caballo…arre!
Saque como pude fuerzas de mi interior para cumplir con sus órdenes, sentía como dolían mis piernas por el cansancio, pero debía confiar en mi jineta, yo sabía  que ella no me dejaría colapsar.   Ya faltaba poco para llegar al final de la vuelta. Cuando ya habíamos llegado mi jineta no me paro y seguimos, no podía creerlo, yo sabía que no duraría otra vuelta, pero mi jineta parece que no lo sabía, hasta que de pronto me detuvo.
-Soooo, soooo, caballo
Me detuve y le di gracias mentalmente…ella sin desmontar aun acaricio mi cabello mojado de sudor, mientras yo luchaba por recuperar mi respiración aguantando su peso, cerraba mis ojos un poco para evitar que el sudor entrara en ellos
-Caballito lindo…descanse, descanse.
-Mi caballito se ha portado muy bien así que te voy a premiar...te dejare que me chupes los pies desnudos y te voy a dar mis calzones sucios para que  me los laves y los traigas limpios la próxima vez…ok
Para mí era lo máximo, ella sabía que yo antes de lavar sus calzones los olería como loco y luego se los lavaría a mano con mucha devoción
Cuando ella desmonto de mí,  la sensación de su peso permaneció en mis hombros…para mí es muy grata la sensación que dejaba en mi  la monta de Laura que a pesar de haber desmontado,  aun podía sentirla montada en  mis hombros.


El club de equitación
Por GSGXXX.

Andrea

Soy Andrea tengo 27 años…soy una mujer súper positiva amante de la vida, me encanta todo lo que tenga que ver con la naturaleza y con los caballos, que desde niña han sido una de mis mayores pasiones.
Amé los caballos desde que abrí mis ojos, mi familia era de campo y siempre mi infancia estuvo rodeada por la naturaleza y los caballos. Podía pasar días enteros en el potrero mirando y montando a los caballos.
A veces con mi primo, un año menor que yo, jugábamos en el potrero al caballo, él era mi caballo y yo su jineta.

Las personas aventureras saben del atractivo del montañismo, del paracaidismo, de manejar coches veloces o, mejor aun, veloces motocicletas.  La adrenalina fluye y una tiene confianza de que, gracias a su habilidad y entrenamiento, una permanecerá en control.   Pero todas ellas se relacionan con maquinarias y equipamiento hecho por el hombre.  Las chicas realmente deportivas buscan algo que tenga todos esos atractivos, más algo con un alma: un caballo.  Sobre un caballo una puede tener toda la excitación de cualquiera de estas actividades, pero también debe canalizar la energía y los deseos de media tonelada de músculo, cuyo instinto es escapar del peligro, a que tenga la confianza de creer que con tu ayuda y exigencia no tiene nada que temer.  Pero nunca puedes estar segura de que el instinto no terminará haciéndose cargo y es este último imponderable lo que separa a los caballos de cualquier otro deporte.
¿Qué pasó cuando empecé a montar?  Primero, rápidamente me di cuenta de que esto no era el proceso simple que yo había imaginado.  Había dolor mientras mis posteriores se frotaban hasta quedar en carne viva, me caí y sufrí la humillación de no poder persuadir al caballo para que hiciera las cosas más simples como caminar o trotar. Pero, como ocurrió con la natación o montar en bicicleta, perseveré: otros podían hacerlo y lo disfrutaban; y yo no tenía menos determinación que ellos.

Un día esta delicada flor aprendió que un látigo podía transformar a un caballo. Si urgida por mi instructora, le daba un delicado toque con mi látigo, el caballo me ignoraba olímpicamente.  Si le pegaba con todas mis fuerzas, puede que se moviera.  Pero, por lo menos me di cuenta de que el látigo podía ayudar. 

Estaba empezando a percibir, aunque fuera en forma subconsciente, que podía ejercer poder, tanto sobre la montura como en mi misma.  Aprendí que, como en un proverbio, literalmente podía tomar al caballo por las crines y llevarlo sin necesidad de brida o bozal.  Nuestras fuerzas relativas no importaban; yo podía persuadirlo de que yo era superior y él debía obedecer.  Esta simple observación ha sido confirmada muchas veces desde entonces. 

Los caballos son criaturas grandes y poderosas, así que no es posible simplemente llevárselos por delante, especialmente cuando una está sentada en la montura, ni lograr que ellos se impresionen demasiado con una suave palmada de la mano.  Es necesario algo que multiplique tus esfuerzos: ¡un látigo! para evitar que aprendan a ser  haraganes y  salirse con la suya.  Algunas veces, ni siquiera un latigazo fuerte surtía efecto.  Ocasionalmente, nuestra instructora montada, le pegaba vigorosamente al caballo en distintas partes y luego se lo devolvía a su jinete que quedaba asombrado por la transformación.  Entonces, un día…wham! En lugar de “arreglar” a uno de estos caballos ella misma, la instructora me pidió a mí que lo hiciera.  A esta altura yo ya estaba acostumbrada a usar el látigo efectivamente, pero siempre con un caballo que me había dado a mi causa para hacerlo.  Pero ahora se me pedía que usara el látigo severamente en un caballo que de ninguna manera me había ofendido, ella me dijo que me llevara el caballo de la pista y lo “arreglara”, le di seis latigazos lo más fuerte que pude y volví con un caballo diferente. ¡Y yo volví transformada en una chica diferente!  No era simplemente que yo había demostrado mi poder sobre esta gran bestia; yo había castigado caballos antes, pero siempre cuando los había estado montando yo y tenía una causa.  Castigarlo, en realidad, a sangre fría, cuando no había sido yo la victima de sus malos hábitos, simplemente me voló la cabeza.  Él estaba temblando; yo estaba temblando.  Pero él estaba temblando con temor; yo estaba temblando con excitación…El caballo no es un socio que consiente el dolor, aunque puede ser un socio muy cooperativo en una actividad deportiva.  El mejor consejo que puedo dar es que es absolutamente esencial que el caballo entienda por qué estás usando el látigo.  Obviamente que  aquí estamos haciendo alusión al uso del látigo como castigo o corrección y no meramente para dar señales.  Si él no entiende por qué lo estás usando, va a establecer una errónea asociación de causa y efecto, o va a asumir que tú eres simplemente una persona malvada que él no quiere tener cerca.

Como a los 19 años una amiga que hacia equitación en el club me invitó a participar de otro club de equitación desconocido para mí, se trataba de ni más ni menos que de un club de equitación de ponyplay, en donde las monturas eran  otras personas que disfrutaban de ser montadas como  caballos, la idea me fascino de inmediato… me encanta dominar a un hombre a mi antojo y que cumpla con todos mis caprichos y montarlos como a mis caballos me cautivo de inmediato.
Me fascina ser tratada como a una reina y sentir la libertad de ser yo misma con todos mis defectos y virtudes. Porque soy así me preguntado muchas veces…en realidad la culpa es mía y sólo mía porque siempre me he comportado como una omnipotente y es por eso que cuantos han estado a mi lado jamás han osado contradecirme, ni siquiera los hombres, no porque me crea una reina, sino, por que está en mi carácter mandar a los hombres “No quiero pensar que sería de nosotros de haber sido Hombre”, me decía mi padre cuando le pedía algo, casi como exigiéndoselo.

XXXX fue mi primer caballo humano, pobre!!! Tuvo que hacer milagros conmigo, ya que como novata, quería en un día hacerlo todo, correr, salir al campo, etc. olvidándome que solo era un caballo humano y que como tal no es igual de resistente que un caballo real y lo  más terrible es que XXXX  no era un caballo humano muy fuerte.
Las amazonas de caballos humanos solemos correr siempre con el mismo caballo, hay que tener en cuenta que la compenetración entre la amazona y el muchacho caballo ha de ser máxima para conseguir no derribar el caballo  y obtener el mejor tiempo posible de monta. El pasado fin de semana tuve que montar en otro caballo, un caballo que me prestó el club y esa fue la primera vez que tumbé al caballo de cansancio al poco tiempo de montarlo, porque no lo conocía y era la primera vez que montaba sobre ese muchacho… el error fue mío, por no probarlo, sabiendo que nunca antes había montado en él.
Cuando montas en los muchachos del club  ellos pueden dar todo lo que pides, pero es la jineta la que debe administrar el cansancio y la fuerza de los caballos humanos para no reventarlo y tener que volver al establo caminado con el caballo a tu lado, además no todos tienen la misma fuerza y vigor… y dependiendo del peso, muchas veces, de la jineta, es lo que son capases de entregar.
Mi “tete”, mi caballo de verdad, y yo entrenamos todos los días prontito por la mañana. Me levanto sobre las 5 y media y entrenamos a mi ritmo, pero sin agotarlo al extremo. Si algún día no le apetece salir a la pista, yo no  lo fuerzo. Me ha costado mucho trabajo conseguir que sea un caballo equilibrado y que formemos un equipo. Has de conseguir hacerle fáciles las cosas que para ellos son difíciles. Esto no quiere decir que no sea necesaria una disciplina, todo lo contrario. En el entrenamiento es fundamental la disciplina y para el caso de los caballos humanos, es lo mismo.
Hay que trabajar duro y  fomentar la complicidad con tu caballo humano y que no se rinda nunca. Yo he pasado por muchos momentos difíciles antes de llegar a tener un buen conocimiento de  la monta en caballos humanos. Requiere constancia y sacrificio, pero volviendo la vista atrás ha merecido la pena, es maravilloso sentir el placer de montar y dominar  un caballo humano.
Cuando conocí esta actividad  por primera vez me enganchó todo, desde la vestimenta hasta los azotes. Yo soy extremadamente activa, deportista y me gustan las emociones fuertes y los placeres oscuros e intensos, como montar a caballo sobre un hombre y sentirme su dueña absoluta, sentirlo  sometido a mi entera disposición, que puedo decir soy una jineta apasionada y  esto lo tiene todo, fuerza, sudor, látigos, dominación, sumisión, entrega, pasión, todo. Con mi caballo humano  formo un equipo perfecto porque los dos somos iguales, muy disciplinados. Me entreno todos los fines de semana del año, sea invierno o verano. Es un trabajo duro para él ser mi caballo humano, pero a él le encanta. Cuando se abre el portón y tomo a mi muchacho,  le pongo su silla, bocado y salimos en marcha, él sabe que conmigo tiene que darlo todo.
Perder no forma parte de mi vocabulario cuando jugamos a las carreras de caballo o al barrel Racing. Y así es mi vida. Amo a mis animales, a mi caballo “Tete” y de igual modo amo a mi caballo humano. Si ellos están bien, yo también. Mi equilibrio gira en torno a montar y sentir mi dominio sobre un caballo natural o sobre un caballo humano. Mi madre dice que en otra vida le gustaría ser como yo para montar sobre el lomo de un muchacho a su antojo, igual como yo monto a los muchachos caballos del club.
Uno de mis momentos de gloria fue la primera vez que competí en una carrera de caballos humanos con mi gran caballo humano R, que es el que me lanzó y me animó a seguir incursionando en las competencias equinas en caballos humanos, para ese entonces ya era en el club jineta de caballos humanos de serie adulta.

Una de las cosas que más me gusta del ponyplay es, montar sobre un muchacho que aun esta verde, me gusta Uhhhhhh. ¡Todo! Hace un año me dejaron inscribirme en el bautismo de los nuevos socios caballos, una especie de bienvenida al club de los nuevos muchachos que aún no conocen como son las jinetas, es su primera monta, la primera vez que son montados por las socias del club, antes de empezar su entrenamiento formal. No me fue muy bien en la pista de entrenamiento, pero disfrute a concho la sensación de poder de someter a un muchacho caballo, verde aun, a mis caprichos de amazona.


Hoy fui al club y tuve una cabalgata de ponyplay estupenda, conocí a un prometedor joven, que puedo entrenar  y que tiene bastantes méritos para convertirlo en un buen caballo, otorgó la entrega y confianza suficiente como para afrontar el reto de pruebas más exigentes de fuerza y velocidad, a pesar de ser joven aun es bastante fuerte como para mí y  tiene un comportamiento sumiso casi natural a mis riendas, una amiga me menciono que este chico no era muy obediente, pero en cuanto  yo lo monte se puso de inmediato a mis órdenes incluso hasta unos buenos azotes le di y no protesto en ningún momento:

-Hola soy Andrea y busco un caballo para montar…reserve uno y llegue tarde así que perdí mi caballo…entonces la niña de las reservas chequeo en el computador y me dijo que tú eras socio caballo y que no tenías reserva para hoy…entonces me quieres llevar a caballo?
“Andrea conseguiste caballo?” (Pamela, tan apurona que es)
- Pame espérame un poco ya voy
- Que dices…quieres ser mi caballo, con mi amiga  Pamela vamos a dar un paseo por la pradera, correr un poco y luego volver a los establos.
-Ok…me voy a cambiar para ser tu caballo…estaré en el corral 28 esperando
-Excelente voy por mi látigo y paso a buscarte al establo.


-Bien, pase por la reserva y te reserve…para estar tranquilos te tengo reservado por toda la mañana para poder montar tranquila…ahora por reglas del club tu sabes que debes ser mi caballo y obedecerme en todo…
-Claro
-OK, Ahora empezamos.

Sacamos los caballos a la pista y comprobamos el estado de nuestras cabalgaduras antes de montar. Hay que crear una relación con el muchacho caballo desde el principio, y ésta es la mejor manera de empezar.
Porque me gusta montar sobre un caballo humano, es porque es emocionante disfrutar y sentir cómo se me dispara la adrenalina... Es algo increíble, excitante.
Hay mujeres que nacieron para montar sobre hombres caballos y yo soy una de esas, me encanta.

Me pare con las piernas abiertas, una a cada lado de los costados del muchacho caballo, me senté en su lomo y puse los pies en los estribos.
- Vamos muack-muack-muack.
Empecé a moverme montada  sobre el lomo de mi muchacho que a pesar de ser de baja estatura podía con una jineta más alta que él. Acomodé mi cabello y tomándome de la cintura seguía con mis manos el ritmo que el andar de mi muchacho caballo invitaba a mis caderas.

- Pame!...Pame!
Vi como la Pame al oír mi llamada hizo una seña y la  escucho a la distancia decir “Andrea Apúrate…yo te espero”, Pamela detuvo su caballo humano y yo me puse a trotar en su encuentro.
-Hiaaa! Arre caballo!
Salí corriendo de los establos montando a cuatro patas a mi muchacho.
-Rápido!
Y apure más el paso de mi bestia.
Yo podía sentir mi cuerpo saturándose con el mecer delicioso que me hacía, en un trote rápido, saltar mis nalgas (…que rico se siente). Para un mejor  equilibrio, empecé respondiendo a su andar enérgico alzando alternadamente mi cuerpo  y dejándome  caer en la silla de montar, rítmicamente, pisando mis estribos, como una experimentada jineta  de caballos humanos.

-vamos mi caballito…corra, corra mi precioso.

Esa mañana también nos acompañó el buen tiempo, el clima, nos regaló un día precioso y soleado; el paisaje, sobrecogedor e impresionante, con el colorido y los aromas del campo otoñal, inundaban nuestros sentidos

Difícilmente se puede encontrar un entorno más apropiado para disfrutar del placer de montar a caballo. Rodeado de los bellos parajes  entre frondosos bosques de pinos refrescados por el río.


El sendero del club esa mañana me llamaba y era un llamado al que no podía resistirme. Pero había mucho más que eso, estaba, la amistad con Pame, la conocí en el club haciendo pequeñas cabalgatas  sobre nuestras monturas humanas. Mis amigas me dicen que soy espontánea al máximo y en eso no se equivocan por que no cuesta nada sociabilizar con otras personas.

Me deleité una vez más montado por la senda que me lleva hasta un estado de silencio y de naturaleza  salvaje que se mece con cada paso del muchacho caballo.

Si bien conocía el entorno nunca antes lo había experimentado montada sobre este caballo humano, y la experiencia es difícil de narrar, hay que vivirla.
Era maravilloso montar a través del  sendero, el aire de la mañana fresco, los primeros rayos del sol, con los pájaros que chirrían a mí alrededor. Me gusta sentirme bella y segura por eso me dedico a mi todo el tiempo que sea necesario para sentirme bien conmigo misma y para mejorar mi ánimo me gusta bailar, ir al gimnasio, hacer mucho deporte y montar a caballo, por supuesto.
Nosotros atravesamos los senderos en la mañana pesadamente…. yo podía oír a mi muchacho  caballo que jadea ruidosamente y cada vez más, debajo de mí montura y esto también era una fuente discreta de intenso placer, ser llevada a caballo por este muchacho de semejante manera, tan agradable y lenta, no haciendo nada, simplemente sentada relajadamente sobre mi muchacho caballo mientras disfruto de un grato y buen paseo mecedor, cierro mis ojos y siento mi pelo que vuela alrededor bajo la caricia de la brisa matutina, sabiendo que mi caballo está esforzándose para darme placer y por mantener el ritmo debajo de mi silla, y …. También era un placer oscuro pero intenso. Saber de su  agotamiento, fustigar a mi muchacho caballo y dar de puntapiés en sus flancos de vez en cuando para reforzar el paso o si yo le sintiera reducir la velocidad, porque le tocaba caminar a cuatro patas ascendentemente por una pequeña cuesta conmigo montada en su lomo o por el motivo que fuera.
Cada uno de los haces de luz que atraviesa la espesura de los pinos esta mañana, se expande y con ella  las largas sombras de los troncos de los pinos, la naturaleza se desparrama en interminables sonidos de distintas formas de vida, entre ellos el jadeo y la respiración dura de mi muchacho caballo.
Es  tan bello que revoloteen a tu alrededor, por  apenas un ratito,   libélulas que recorren el flujo del aire, como si siguieran un caminito.
Los sonidos del silencio, los colores y olores te envuelven y transportan a otro estado, a otro tiempo, eterno y de infinitas sensaciones mientras recorres los caminos, en una increíble comunión con la naturaleza. Los muchachos, excelentes ejemplares, domados con maestría, y acostumbrados a las imperfecciones del terreno, obedecían las órdenes al instante.
Me siento en paz conmigo misma...Muda me quedo por el  viaje, envuelta en el silencio, porque  todo se confabula para acercarme a la plena naturaleza, donde la mujer, el sendero y la montura son parte de una misma esencia…mi esencia. Me siento orgullosa de ser mujer porque considero que ser mujer es algo maravilloso que solo nosotras podemos entender, por eso vivan las mujeres… sobre los hombres, ellos son unos insensibles y brutos, bestias…me encanta dominar a un hombre a mi antojo y que cumpla con todos mis caprichos.

-Vamos, muack-muack-muack

El paisaje nunca se termina de disfrutar y se viste de todas las formas y colores, amarillos de luz intensa o anaranjados, blancos resplandecientes y tonos de estrellas que brillan en las gotas de rocío.
Hundo mis pies en los estribos, me acomodo en la silla un poco y mi cuerpo se relaja nuevamente sobre el lomo de  mi muchacho caballo y me  entrego al viaje
Me encanta ese crujir de las hojas  derramadas por el  sendero cuando voy sobre mi bestia humana.
No está permitido, según yo, montar por estos lugares en un caballo humano sin un espíritu libre, sin reconocerse a una misma como mujer e hija de estas tierras… de la pura esencia de esta tierra, pero a la vez consciente de que nada nos pertenece tanto como para alterarlo. Porque todo es tan lindo, es un regalo del cielo, un lugar que no tiene nada que envidiar a otro del mundo. Sólo basta con tomar a un muchacho, montarse sobre su lomo y dejarse llevar por su caminar a cuatro patas a  lo largo del camino para disfrutar de un placer maravilloso.
-muack-muack-muack…
Soy una eterna soñadora y ciento que algún día encontrare el amor en ese ser tan especial…y a cada momento me preguntó por qué el fluir de la vida ha creado un paisaje tan perfecto.
Porque aquí, como en ningún otro lugar, huele a vida, y la vida es eso: el amor, la ternura, la locura y la cordura, el cielo y el infierno, el día y la noche…un grito rompe mi distracción  y me conecta con mi lado más salvaje. Pame empieza a correr sobre su muchacho caballo y yo hago lo mismo para seguirla.

-Hiaaaa!-Hiaaa!, corre muchacho!

No puede haber más magia en el universo que ésta. Mi corazón golpeando en mi interior mientras dando  un par de azotes  siento como  la energía de la vida  brota de  mi muchacho para apurar más el paso.

-Vamos caballo hiaa!- hiaaa!

Veo una danza constante de parejas de mariposas que crean remolinos en el aire, cuando los pasos pesados de mi muchacho caballo pasan cerca de ellas interrumpiendo su mañanera quietud.
Insistía con la fusta sobre mi muchacho para  alcanzar a la Pame que por su parte daba un  castigo similar a su caballo humano para ayudarlo y animarlo a mantener el paso.
Pame era una jineta  experimentada, igual que yo, y conocía muy bien a su muchacho como caballo humano y sabía de qué era y no era capaz.
Pronto alcance a la Pame y con una sonrisa en su mi cara, Pamela con asombro, me ve aparecer por su izquierda. “Hiaaa!-hiaa!-hiaaa!” Cada grito de Pamela va acompañado de un latigazo en el trasero de su muchacho que se estremece de dolor y chilla un poco con los golpes que le indican que es hora de doblar los esfuerzos para ganarme la carrera.
Pamela comienza a dejarme  y  vuelve a tomar la delantera. Pamela a esta altura de la carrera conduce a su muchacho caballo con la rienda enrollada en su mano para tener mejor control de él y  en la otra mano empuña la fusta.

- Hiaaa muchacho!

Por más que golpeo con la fusta a mi caballo este no lograba correr más rápido y  veo como cada vez más se aleja  Pamela en su caballo.
Miraba a Pame desde atrás y podía ver como ella golpeaba sin parar a su muchacho caballo y como le gritaba para ayudarlo a correr más rápido.
“Hiaa!-Hiaaa!-Hiaaaa! Arre bestia!”
“Vamos! Más rápido!”
“jajajajaja…hiaaa!-Hiaaa!  Corre muchacho! Corre!”
La fusta no paraba de caer y caer en su caballo humano y este se entregaba cada vez más a su señora Pamela.
Mi muchacho corría a todo lo que daban sus fuerzas conmigo  montada en su lomo.
Después de un rato pare a mi caballo humano a un paso lento.

-Sooo-soooo mi caballo.

Y acaricie un poco la cabeza de mi muchacho, después de correr conmigo montada en su lomo por casi 20 minutos, mi muchacho  casi no puede mantenerse y jadea y jadea mientras su cabeza cuelga de su cuello… esta mojado en sudor.
Veo que Pamela detiene a su muchacho al notar que yo ya he perdido con creces la carrera

- Hey Andrea me debes el desayuno.
- Como lo haces para que tu caballo corra tan rápido?...no pude contigo…realmente eres una gran jineta.
-Es solo práctica…el secreto está en que  tú y tu ponyboy sean como uno…debes cabalgar  siempre en el mismo y dedicarte a él.
-Bueno te debo el desayuno.

El caballo humano de Pamela por su parte también desecho en jadeos esta mojado en sudor.

-Eres un campeón muchacho. Y el caballo humano de Pame me mira y puedo ver lo cansado que Pamela ha dejado a su muchacho, mientras Pamela me sonríe y acaricia la cabeza del sudoroso caballo humano.
Llegamos hasta “Las puntas”, la casa de turismo rural donde nos espera un rico desayuno al aire libre y da tiempo de descansar a los caballos humanos para el regreso.
Quienes hemos tenido la oportunidad de disfrutar de este paisaje elogiamos a sus gentes, la gastronomía de la zona, y por supuesto la nobleza, la resistencia y las espectaculares galopadas en los muchachos caballos.
Las  amazonas, también protagonistas, al terminar la jornada, cansadas y satisfechas, hacen balance de la mañana ecuestre, y en la amistosa charla del desayuno al aire libre, comparten dan a conocer sus impresiones.
A la salida del club, vimos con Pamela  al muchacho que había tomado esa mañana para montar. Cuando nos dependimos me dijo que conmigo en su lomo se sentía muy bien y que mi forma de montar le transmitía seguridad y don de mando, es eso justamente el sentimiento que debe sentir un buen caballo humano, olvidarse de si y concentrarse solo en obedecer a su ama.
Ahora  deseó que esto se repita y repercuta en muchas y nuevas cabalgatas.



El nuevo socio

-En nuestro club social tenemos socias jinetes y socios caballo. En su caso si UD. se hace socio caballo podrá ser montado cuando quiera por que disponemos de jinetas permanentes para nuestros socios caballo… socios nuevos al principio se deben entrenar y capacitar en su rol, como caballo para los socios caballo y entrenamiento de jineta para las socias jinetas…se trata de un club social en donde se reúnen personas que disfrutan siendo caballos y otras personas que disfrutan montando sobre caballos humanos, las socias del club pueden optar por jinetas o caballos … para los socios existe solo la opción caballo. No tenemos socios jinetes en este club.
Los días viernes, sábados y domingo el club funciona para eventos y entrenamiento de  socios caballos en la tarde… y curso de equitación para socias jinetas, el lunes el club no funciona por mantención, el martes y miércoles son las sesiones de entrenamiento para caballos, el jueves mantención, de todas formas siempre que el club no esté en mantención UD puede asistir y ser montado por nuestras jinetas permanentes.
Después de que UD apruebe el entrenamiento básico de caballo estará listo para las pesebreras y podrá ser montado por cualquier jineta, ya sea socia o jineta instructora, al principio UD será entrenado por mí, porque yo justamente soy la instructora de entrenamiento básico para socios nuevos…como le contaba, después de haber recibido el entrenamiento básico UD pasara a ser socio caballo de pesebrera y cada vez que quiera podrá venir al club y ser montado por nosotras, las chicas que trabajamos en el club como jinetas instructoras, o podrá ser montado por alguna socia jineta…generalmente los fines de semana hay más socios en el club y más socias jinetas también…para los caballos de pesebrera existe la modalidad en espera, que consiste en esperar que alguna socia lo elija como su caballo o bien para no tener que esperar UD puede solicitar ser montado por una jineta instructora, en este caso, UD tendrá que hacer una reserva telefónica, porque los fines de semana por la cantidad de socios que asiste al club las instructoras tienen mucho trabajo entre montar a socios caballos y realizar los cursos de equitación…entonces cada jineta instructora puede montarlo solo por una hora…ósea que la reserva de la jineta instructora en los fines de semana es por una hora…también los fines de semana contamos con chicas de apoyo, que trabajan como jinetas en modalidad part time … también tiene la opción de citar a una socia jineta y ponerse de acuerdo entre UDs. para montar…a veces faltan caballos y otras veces faltan jinetas, pero eso no ocurre siempre y si UD tiene un poquito de paciencia siempre habrá alguna jineta para UD….lo mejor es hacer reserva a una jineta instructora o ponerse de acuerdo con alguna socia…para eso tenemos un sistema en donde UD tiene hasta el jueves para poner su perfil de caballo a disposición de la reserva de una socia jineta…las socias jinetas también pueden reservar caballos para montar el fin de semana, para ello ingresan a nuestra página web y reservan a un caballo…una vez que un caballo ha sido reservado por una socia el caballo tiene la obligación de estar disponible y listo para ser montado en el establo a la hora acordada y por el tiempo acordado por la socia…esto muy importante de ser respetado…por ejemplo si UD se puso a disposición del club como caballo y UD es reservado por una socia UD debe cumplir …las reservas de las socias también son por una hora…ahora si UD después de ser montado por una hora por una socia, quiere volver a ser montado el mismo día puede volver a poner su perfil como disponible para una segunda reserva y al igual que el caso anterior debe cumplir con ambas socias jinetas….para que UD pueda recuperarse entre reserva y reserva debe pasa un hora de descanso para el socio caballo, algunos socios caballos establecen amistad con las socias jinetas y son montados por mucho más de hora, eso es de común acuerdo entre ellos y en esos casos el club no administra esos encuentros…los encuentros obligados son las reservas hechas por la página web del club, con esas debe cumplir….por otra parte en el club tratamos de mantener una cantidad de socios controlada para no tener problemas de socias jinetas sin caballo y socios caballos sin jinetas, por eso que también contamos con las chicas jinetas instructoras y las chicas  que trabajan para el club los fines de semana con el sistema de part-time…la inscripción al club es totalmente discreta y su vida privada será resguardada. En este club social se reúnen personas que comparten un interés en común por la equitación en caballos humanos.

Después de todo lo que la instructora me comento del club me inscribí como socio caballo.

-Bienvenido
- Hola
- Lo primero que debe realizar como socio nuevo es el entrenamiento básico, está listo
- Si estoy listo
- Ok sígame por favor
- Cuanto dura el entrenamiento básico
- Eso depende del grado de avance del socio, por lo general dura tres sesiones, la primera es el video que vamos a ver ahora y luego un test más la firma del reglamento interno del club, en este video se le informara como funciona nuestro club, cuales son las reglas generales de comportamiento en el club y luego lo mismo para caballos, es decir los deberes suyos como caballo, los tipos de caballos que hay en club, entre ellos el primer nivel que es el  caballo de pesebrera al cual accederá después del entrenamiento básico y cuáles son los tipo de entrenamiento posteriores para los demás tipos de caballos…en el video también aparecen los derechos que tienen UD como socio caballo del club y el sistema de reserva de caballos de pesebrera….




- Bienvenido
- Hola
-Hola, viene a la segunda sesión del entrenamiento básico, verdad?
-así es
- En esta parte del entrenamiento vera el segundo video en donde aprenderá a comportarse como un caballo y luego realizaremos un test y según eso pasara a la tercera sesión que será mañana en donde podrá en práctica lo que ha aprendido hoy.



-Hola
-Hola
-se siente listo para su primera practica
-si estoy listo
-Ok pase a los camarines de socios caballos y vístase de caballo.
-Como UD ya sabe, tal como  ya ha visto en los videos, cuando esté listo diríjase a cuatro patas hasta el establo y espéreme en el corral número 8 que está listo para UD.

Hice lo que me dijeron y puse en práctica lo aprendido, una vez vestido de caballo en la zona de montura del club debo asumir la postura de un caballo: moverme solo a cuatro patas, no debo hablar, estar dispuesto a ser tratado como equino y ser un caballo obediente.

- Vamos.
Sentí que jalaron mis riendas y al dar la vuelta, pude ver a la chica instructora en botas de montar y con una fusta en la mano caminando delante de mí mientras yo a cuatro patas la seguía. Ella me iba tirado por la rienda y me guío a un amplio picadero, se puso a mi lado y levantando una pierna se me monto en el lomo y empezó a buscar los estribos, una vez que sus pies estaban en los estribos se volvió a acomodar en la silla de montar, pude sentir el rechinar del cuero y los tintineos de sus espuelas mientras se acomodaba para quedar bien sentada en mi lomo.
-Vamos muack-muack-muack.
Y golpeo ligeramente con las espuelas mis flancos y tal como ya había aprendido empecé a moverme a cuatro patas con ella en mi lomo…pude sentir como su cuerpo se balanceaba un mi espalda.


Camila y C


- Él nunca conseguía hacerlo bien, porque me veía a mí desde afuera, sin sentirme. Y con esa actitud no podía hacer bien las cosas. Tenía una especie de rebeldía innata que no le ayudaba en absoluto, y que lo convertía en un chico terco, flojo y muy difícil de montar.
Después de un tiempo noté un cambio en su temperamento. En lugar de estar nervioso, estaba tranquilo. Estaba atento y no se distraía con elementos fuera de la pista. Esto es exactamente lo que buscaba en un caballo.

- Camila la entrenadora de ponyplay es una chica muy joven, pero sabe mucho de caballos de humanos tiene un feeling muy especial y es muy empática con los muchachos caballos para hacer de ellos los mejores caballos para nosotras las mujeres del club. Ella junto a C, uno de mis caballos favoritos del club, forman un gran equipo.
C es lo suficiente fuerte para llevarla a una a caballo por un buen rato.

- Para montar sobre el lomo de los muchachos caballos del club tengo una silla de montar en donde mi trasero queda muy cómodo sentado en sus espaldas y mis pies en los estribos me permiten cabalgar cómodamente en el lomo de los chicos caballos, me encanta sentir como se mecen mis caderas con su andar. C es muy obediente cuando yo lo monto se vuelve mi mascota preferida yo siempre pienso en él como en un verdadero caballo, a veces cuando lo hago correr le doy unos azotes para avivar más su paso a él le gusta ser mi caballo ambos lo disfrutamos mucho.
A él le encanta que yo sea su jineta en el club, pero no se puede andar a caballo todo el tiempo en el mismo muchacho, algunas veces cuando llego al club C ya está siendo montado por otra socia y en esos casos debo buscar a otro chico del club para montarlo…pero muchas cosas yo trato de hacer reservas para montar en C...mis caderas se mecen mientras recorro el club montada en mi caballo humano, es una sensación muy placentera ser llevada a caballo por C, con las riendas lo voy guiando a distintos lugares de la club y cuando nos detenemos me encanta acariciar su cabeza con mi mano sin desmontar de su lomo, a veces lo hago correr por el club a todo lo que da y mis caderas saltan levente, le grito hiaaa! Igual que a los caballos de verdad y doy de azotes con mi fusta para ver que tan rápido puedo hacerlo correr por la pista del club, él siempre me obedece en todo, sabe que yo soy su jineta preferida y que en este juego yo soy la  que doy las ordenes.
Luego me arreglo un poco el pelo mientras mi caballo humano allá abajo continua trabajando Vamos hiiaaa! Le dijo y le suelto un azote para recordarle que su jineta aún está atenta y firme montada en su lomo. 
El problema de C, en un comienzo, era que no tenía capacidad de entrega. Hoy todavía me asombro cuando lo monto casi hasta el límite y sigue entregándose  y dándolo todo.  Esto no es muy frecuente y es un don muy preciado  en caballos humanos. 
- Camila hizo un gran trabajo entrenado a este muchacho caballo y todas en el club nos sentimos satisfechas del  logro de Camila con este muchacho, y de poder contar con chico caballo tan bien entrenado para montar.
-Es por eso que montar a mi muchacho C, a mi antojo, siempre es algo maravilloso que me llenaba de plenitud.


Reserva

Hoy revisando mi correo note que el club me había enviado un mensaje.


“Estimado socio tiene una reserva de uno de los miembros del club.
************************************************
Hola soy Jenny y quiero poder montarte este sábado por la mañana…un beso, Jenny Peterson smile

*************************************************
Estimado socio, favor de confirmar la reserva en nuestro sitio web o rechazar. Recuerde que el horario para confirmar es hasta las 23:59 de cada jueves, en caso de no confirmar entes de este plazo la reserva será rechazada  automáticamente, enviando un mensaje  al emisor indicando que la reserva ha sido rechazada”

En la página del club acepte el encuentro para las 10:30 del próximo sábado.
Después de un tiempo de estar yo reservando chicas instructoras como jinetas para el fin de semana, era el turno de ser yo el reservado.

El día Sábado espere en mi corral a mi jineta, cuando ella apareció no dijo nada, ni siquiera se presentó o me saludo.
Ella puso un pie en uno de mis estribos, se impulsó y cayo a horcajadas en la silla de montar, al recibir su peso de golpe vacile un poco debajo de su trasero, ella era un poco más alta que yo, pero ella acostumbrada a montar sobre los caballos humanos del club sabía que debía poder  soportarla y  llevarla a caballo por un buen rato.
Desde el primer momento que fui montado por ella supe de inmediato quien era la jefa, apenas me sentí montado por ella pude notar el carácter dominante y lo mucho que le gustaba dar órdenes y ser obedecida a la brevedad por sus caballos

-hiaaa! Caballo…arre
-Vamos muévete Hiaaa!

Con mi caminar a cuatro patas yo movía sus caderas sobre mi espalda.

-Listo para correr caballo
Y levantando el látigo me golpeo con fuerza para hacerme galopar
-Hiaaaa!-hiaaaa!
Empecé a arrastrarse a cuatro patas con ella sobre mi lomo.
El trasero de ella empezó dar pequeños rebotes rítmicamente sobre mi silla de montar, ella disfrutaba mucho al parecer mientras yo me fatigaba por complacerla. Después de un rato de galopar sin parar yo estaba desecho en sudor y cansancio
…y ya empapado de sudor me di cuenta que no podía más, pero ella no me ordenaba detenerme, era como si no notara mi cansancio
-Soooo, muchacho, detente aquí.
Jadeante debajo de ella goteaba sudor.
-Descansa un poco
Y palmoteo suavemente en mi sudado hombro.

Fui su caballo por primera vez.
… hasta que me derrumbe con ella encima.
-párate caballo…arriba!
Sentía los golpes del látigo pero no podía más… ella aun sobre mi espero un momento.

-Arriba caballo!...arriba!
Golpeo con fuerza su látigo contra mis nalgas.
Saque fuerzas y logre ponerme en cuatro patas y  levantarme con ella encima.
-Eso es caballo, yo sé que puedes vamos!... vamos arriba!.
-hiaaa!...muack-muack-muack.
Continúe con ella sobre mi lomo.
Cuando la reserva termino me guio a los establos y entro montada sobre mi lomo hasta dejarme en el corral donde me encontró, luego desmonto y se fue sin decirme nada…ahí me dejo muerto de sed, empapado en sudor y con las marcas de los azotes en mis nalgas que me ardieron hasta el día lunes.

-Hola soy Andrea
-Hola mi nombre es T
-Como estas
-Bien y tu
-Bien
-Tienes jineta?
- Si, o sea no…lo que ocurre es que ya fui caballo esta mañana y ahora estoy descansado un poco y disfrutando de la vista del club…y tú vas a montar ahora.
-Sí, acabo de llegar y no hice reserva así que tendré que ir a ver a los establos si hay algún socio caballo disponible montar…yo te he visto otras veces por el club y por eso te consultaba.
-Ha… Ok. Conoces a más miembros del club, yo soy nuevo y conozco poca gente…algunas veces me ha pasado igual que tú que no he realizado reserva y por lo mismo he preferido no venir.
- yo conozco algunas amigas del club y a dos miembros con los cuales nos ponemos de acuerdo para venir al club a montar, de hecho antes de llegar al club los llame y no vendrán hoy.
-Si tú quieres me das tu número de teléfono y podemos ponernos de acuerdo para montar.
- 09456287…yo vengo casi todos los domingos a montar y reservo a un caballo del club, es un muchacho  con el cual estoy trabajando resistencia, con una de las instructoras estamos organizando una cabalgata al cerro hasta las “Las puntas” y para eso necesitamos preparar a caballos fuertes…como el trabajo es un poco duro preferimos usar a los muchachos del club y no a los socios caballos…además que las reservas de los socios hay que coordinarlas y no todos los socios tienen disposición permanente.
- Y hoy tu caballo no está disponible?
- Los días domingo trabajo con el grupo de cabalgata, hoy vengo a montar por entretención.
-Bueno me voy al establo… y gusto en conocerte y cuando quieras nos ponemos de acuerdo un sábado para montar.
-Ok, adiós
-adiós




Los socios del Club



Un día conocí a Constanza.
-Estas desocupado
-Si
-vamos  a montar
-me cambio y te espero en el establo
-ok
Constanza era muy buena jineta tenía mucho tiempo montando en el club.
Aplaudió las manos y me hizo un gesto
-Vamos venga
Me acerque a donde estaba ella y tirando de mis riendas la seguí a cuatro patas hasta la salida del establo
-yo soy caballo de pesebrera y no tengo entrenamiento para salir al campo.
-no te preocupes, yo te enseñare…yo antes era instructora de equitación del club, así que conmigo vas a estar en buenas manos
Dicho esto se paró de piernas abiertas delante de mí y tiro mis riendas por entre sus piernas, yo pase mi cabeza por entre sus piernas y ella me detuvo para poder montarse.
-Hiiaaa! Arre caballo.
Empecé a moverme a cuatro patas rumbo al campo…

…Constanza me estaba dando un buen ejercicio, yo estaba muy sudado y cansado, pero ella no me dejaba descansar, apenas me paraba me obligaba a continuar.
-muack-muack-muack…Vamos bonito, hiiaaa!
Ella me había montado duro esa mañana
-vaaamos, caballo, arre
Levantando un poco la cabeza podía ver a unos 100 metros los establos del club, quedaba poco pensaba, pero era un gran esfuerzo el que hacía para poder llevar a caballo a mi jineta.
Cuando llegamos:
-Viste que no era muy difícil
-Me canse mucho
-Ha eso es porque eres un caballo flojo, pero yo te demostré que tenías energía  para ir al campo…para ir al campo es más voluntad de la jineta que del caballo, Uds los hombres siempre se quejan, pero nosotras las mujeres sabemos hasta donde son capaces los hombres caballos…estás listo para ser un caballo de cabalgatas.
-Me gusto lo que dijiste pero aún me falta el entrenamiento del club,
-Si quieres te puedo entrenar para que pases con facilidad la prueba, como te contaba yo fui maestra de equitación y soy una de las mejores jinetas el club.
-Te llamo para ponernos de acuerdo
-Ok,
Me dio un beso y se despido
-Gracias por el paseo a caballo amoroso, lo pase  súper, chao.


Otro  día llegue temprano al club y me encontré con una socia jineta que estaba a la espera de un caballo para montar esa mañana
Ella era una señora de unos 48 años, alta, linda figura robusta, pero no gorda.

- Hola, tú eres el Sebastián.
- No
- Estoy esperando a mi caballo, aun no llega
- Yo no tengo jineta para hoy…viene al club temprano por lo mismo…si quieres un caballo para montar yo estoy disponible
-En serio, me salvaste porque soy la única que no tiene caballo… mis amigas me están esperando a mí para empezar con la clase de equitación.
-Pero yo soy socio, no trabajo en club
-Ha…pero le voy a preguntar a la instructora si te puedo montar…te parece participar en la clase conmigo
-Claro, pero yo no sé equitación
-No te preocupes cariño porque yo soy buena alumna y yo te enseño lo que tengas que aprender, soy buena montado a mis caballos
-Ok
-Listo no hay problema, la instructora dijo que te podía montar.

Al comenzar la clase ella me monto alrededor de la pista de equitación en compañía de una de sus amigas con la cual  conversaba animadamente.
La clase de equitación estaba pensada para hombres resistentes y bien entrenados en llevar mujeres a caballo, yo solo era un aficionado.
-Vamos caballito, yo sé que puedes hiia!
Corrí a todo lo que pude  hasta el final del circuito, pero igual quedamos por debajo del tiempo.
-Debes poner un poco más de velocidad a tu caballo, vamos hazlo de nuevo, tu eres una buena jineta
-Ok, voy a intentar de nuevo
-No intentes, hazlo, piensa en que lo vas a lograr.
-Ok… escuchaste caballo, debemos ir más rápido esta vez… vamos hiaa!
-Vamos rápido… yo sé que puedes, vamos, animo
Corrí con mi jineta motivado por sus palabras.
-Usa la fusta sin miedo
Y sentí en ese momento unos latigazos de parte de  mi amazona
-Hiiia!-hiia! caballo!
-hiiia! Rápido!

Al final de la clase mi amazona me dio las gracias a pesar de no haber estado a la altura de las exigencias de la clase de equitación.
-Eres un bueno, pero tenías razón, te falta para ser el caballo de mi montura.




-Hola soy Amanda
-mucho gusto Amanda
-Te aviso que hice una reserva para montarte, entonces quiero saber si la vas aceptar.
-Claro que sí, encantado
-Yo he montado en todos los caballos del club excepto a ti…te he tratado de reservar tres veces y siempre estas ocupado, por eso que ahora te vi y realice la reserva de inmediato y aprovechar de confirmar.
-Haaa…ok, encantado de tu interés
-Lo que sucede es que hay caballos buenos y otros no tanto, entonces me gusta conocer y saber cuáles son los caballos del club y como son para la monta.
Amanda era una jineta experimentada que sabía sacar lo mejor de sus monturas, cuando quería realizar un paseo largo sabia cuáles eran los mejores caballos humanos del club par eso, cuando se trataba de correr también sabia cuáles eran los más rápidos. Nunca me había montado y quería saber cómo era yo como caballo.

Amanda después de cabalgarme un rato me pregunto montada sobre sobre mi lomo, si yo estaría dispuesto a practicar la monta dura.
-En lo que llevo montando sobre tu lomo me he dado cuenta que tú tienes potenciales para ser caballo de monta dura.
Como tenía en bocado puesto no podía hablar y solo la escuchaba.
-Me gustaría poder probar como eres para la monta dura.
En ese momento me di cuenta porque ella quería montarme, necesitaba de un caballo para  monta dura.
- Te cuento, la monta dura en el club es para aquellos socios caballos y socias jinetas que aceptan de muto acuerdo practicarla…entonces nosotras las jinetas podemos montar al galope sobre los caballos y montar por el bosque del club.
Amanda quería que yo fuera su caballo de monta dura, me reúse, sin embargo Amanda se convirtió en una de mis primeras jinetas recurrentes.
Siempre que me montaba yo notaba que la confianza que habíamos desarrollado la había convertido en una jineta más exigente.

-Vamos hiaaaa!

Aprendí  a conocerla bien como jineta y a depositar mi confianza en ella, cuando ella me montaba me ponía a su disposición y dejaba que ella se encargara de todo. Cuando nos alejábamos un poco de los estables del club eso ya no preocupaba por que ella sabría cómo montarme de modo poder regresar a los establos sin mayores problemas….muchas veces yo llegaba casi al límite, pero llegaba con ella montada en mi lomo, cuando ella me decía que yo podía más… efectivamente yo podía más, solo que no lo sabía hasta que ella me lo enseñaba, ella sabía cómo hacerme  trabajar.   




-Hola
-Hola Vania
-Te vengo a montar
- Pero falta aún, la reserva era para las 11:30 son apenas las 10:00
- Lo que pasa es que la clase de equitación se suspendió por que la profe se enfermó y quedamos desocupadas todas las niñas de la clase y ahora andan todas buscando caballo…ponte el traje de caballo para poder montarte.
-OK. Espérame en el establo
Vania era una muchacha de 21 años que conocí  en el club, era amiga de Amanda, ella me la presento un día y desde entonces que somos buenos amigos.
-Por qué me montas a mí y no a otro
-Porque ya te conozco como caballo y te tengo confianza…además que tú eres súper buen caballo
-Entonces por qué pegas tanto con la fusta y me gritas cuando me montas
-Porque así soy yo para montar, además que tú a veces te pones un poco flojo, yo sé que tú puedes más y tú porfiado, no me haces caso, por eso te pego a veces.
-Pero muy fuerte
-Pero si así es más rico, me gusta imponerme y sentir que yo soy la que mando

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#13 2012-04-17 02:51:06

gsgxxx
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Re: Chile (en español, in Spanish only)

Aqui dejo otro relato de fantasia...esta tambien traducido al ingles

El Muchacho
El muchacho ha llegado hasta ella deseando poner muchos aspectos de su vida en sus manos, para que ella los planifiques y determine. Él no quiere tener el control. A diferencia de las relaciones convencionales, que dejan la mayoría de las decisiones al azar, aquí él quiere  que su Ama lo controle.
Ella sabe que la conducta humana puede moldearse y cambiarse.  Por lo tanto en las primeras sesiones ella se dedicara a la doma de su muchacho.
-Muchacho!...muchacho ven aquí!
El muchacho sintió la voz se su ama que lo llamaba desde su habitación.
-Si mi ama
-Escúchame…ven aquí y acuéstate en esta cama y pon tu cabeza aquí
El muchacho se acostó de espalda y puso su cabeza casi en el borde de la cama como su ama le había indicado.
Luego su ama se puso frente a él con las piernas abiertas, dejando en el campo visual del muchacho todo su trasero desnudo.
-Te gusta mi trasero muchacho
-Si mi ama
Ella movía levente su trasero.
-Te gustaría ser el esclavo de mi trasero
-Sí, sí mucho mi ama.
-Vas a ser mi esclavo caballo?
-Sí, si mi ama por favor hazme tu esclavo caballo
-Ok, muchacho, saluda a tu nuevo amo, mi trasero, tengo la sensación de que será tu amo por mucho tiempo
Dicho esto ella expuso su hermoso culo al muchacho. Él estaba asombrado, con los ojos saliendo de su cabeza. Él con mucho gusto acepto ser su esclavo caballo.
Poco a poco, ella se sentó en la cara del muchacho y él abrió la boca tan grande como pudo tomando con sus manos el culazo de ella y lo guio hacia su boca. Luego empezó a lamer el agujero de ese hermoso culo con su lengua y sentía el olor a rosas que de su entrepierna emanaba.
-Quiero que pongas esos espejos en las orillas de la sala
El muchacho acomodo los espejos como su ama le indicaba.
-Para que son estos espejos mi ama
-No preguntes solo hazlo…nunca me vuelvas a preguntar por una de mis órdenes, tu solo obedéceme sin hacer preguntas.
Una vez que el muchacho cumplió con la orden, se quedó mirando a su ama y ella a él.
-Cada vez que termines con lo que te he ordenado, deberás venir a mí y postrarte ente mi presencia, con la cabeza agacha  y decirme: “Ya he cumplido con sus órdenes mi Ama, que más desea de mi”…entendiste!
-Si mi ama.
-Entonces…estoy esperando.
El muchacho se arrodillo delante de ella y agacho su cabeza
- Ya he cumplido con sus órdenes mi Ama, que más desea de mí.
-Ahora quiero que te retires a cuatro patas a tu habitación y te pongas tu atuendo de caballo humano: La silla, estribos y riendas.
-Como Ud ordene mi ama.
Y el muchacho se fue rumbo a su habitación a cuatro patas
Luego regreso el muchacho a gatas y se dirigió a donde su ama lo esperaba de pie con las piernas abiertas y con las manos en la cintura sujetando un látigo…se puso frente a su ama y agacho su cabeza hasta que su frente descanso sobre el piso.
Ella empezó a caminar alrededor de él con pasos firmes. El muchacho no podía verla, pero sentía sonar con fuerza los tacos de sus botas sobre el piso. De pronto ella hizo sonar su látigo golpeándolo contra el suelo, el muchacho se estremeció por su fuerte sonido. Ella continúo muda, caminado a su alrededor, mientras hacía rugir  su látigo como  a una bestia furiosa y hambrienta  de carne fresca,  en ese momento el muchacho empezó a sentir que ella era capaz de hacer con él lo que fuera, pensó que había hecho algo malo y mentalmente revisaba sus últimas acciones y si lo había hecho como  su ama le había enseñado, ponerse la silla de montar, los estribos, la riendas, luego presentarse ante ella a cuatro patas y agachar la cabeza en signo de respecto y humildad hacia su señora. Todo estaba en su lugar pensó el muchacho, pero los estruendos del látigo seguían y esto lo podía cada vez más nervioso.
Luego ella puso una venda en sus ojos para impedir la visión del muchacho y sumergirlo en la obscura prisión de su mente sumisa.
-Debes estar muy atento a mis órdenes caballo…concéntrate en obedecer y disfruta de la monta de tu ama…
-Hiaa!...mueve tu trasero muchacho!
Ella cabalgo sobre el muchacho por toda la sala.
-mmm mm
-Los caballos no hablan, no quiero que hables sin mi permiso…solo relincharas como un caballo…ahora relincha
El muchacho relincho
-Eso es, solo relincharas, nada de hablar sin mi permiso.
Ella sabe que la conducta humana puede moldearse y cambiarse.
-Cada vez que tire de tus riendas de esta forma, debes detenerte…entendido?
-Ok muchacho, vamos a ver si entendiste…arre!
El muchacho se puso en movimiento y cuando avanzo algunos pasos ella tiro de las riendas.
-Eso es, muy bien…ahora quiero que levantes tus brazos y agaches tu trasero cada vez que pincho mis espuelas en tus muslos y tiró con fuerza la rienda…Entendiste?...vamos hiaa!
El muchacho avanzo con su jineta y cuando reconoció en la obscuridad de su vendaje la señal, reacciono lentamente sin poder levantarse.
-levántate, arriba!... Que haces, obedéceme bestia, arriba!
De tanto insistir en sus órdenes ella logro que el muchacho entendiera lo que ella quería de él y por fin levanto sus brazos y empezó a rasgar el aire.
-Eso, es…ahora haz como los caballos, relincha
El muchacho relincho como le ordenaron hacerlo.
-Bien, abajo, abajo!
-Hiaa!
Continúo el muchacho caminando a cuatro patas por la sala con ella sentada en su espalda a  horcajadas.
-Me amas caballo?
El muchacho relincho en aprobación.
-Relincha dos veces para un sí.
-Amas a tu jineta caballo?
Relincho dos veces…
Luego desato la venda de los ojos del muchacho, tomo un manojo de pelos de la cabellera larga de su bestia de carga y empuñándolo en una mano lo jalo con fuerza. El muchacho se vio frente  a frente con su propio reflejo en uno de los espejos.
-Eres mi animal de carga…mírate!…lo vez, eres mío.
Él la miro a los ojos mientras ella montada en su espalda jalaba su cabeza, tirando de su cabello.
-jajajajajajaja…
Soltó ella la cristalina risa de una mujer adulta  cargada de ironía.
-Sé que te gusta que  sea tu jineta, verdad?
El muchacho movió su cabeza en aprobación.
-Sabes que siento cuando monto mi trasero es tu espalda?
El muchacho movió su cabeza en forma negativa.
-Poder y placer…hiaaa! Muévete bestia estúpida!
El muchacho sintió como los azotes lo apuraban en cumplir las órdenes de su amazona.
Sentía más y más el control y el dominio de su ama que montada sobre él, exigía más fuerza al cansado cuerpo del muchacho para hacerlo correr por la sala.
-Hiaa-Hiaa-Hiaa!
Después de montar al galope sobre el muchacho lo detuvo.
-Soooo caballo
El muchacho jadeaba debajo de ella. Entonces, paso los dedos por la boca del muchacho y estos quedaron con abundante saliva, luego cogió por debajo de la silla ambas tetillas del muchacho y empezó a darles pequeños pellizcos.
El muchacho alucinaba en sumisión y el mal trato recibido era para él la gloria
-Te gusta ser mi caballo?
El muchacho relincho dos veces, entre jadeos
-Es rico, verdad?…sentir el peso de mi cuerpo en tu espalda…
El muchacho volvió a relinchar.
-Entonces te convertiré en mi caballo humano y será un premio para ti poder sentir mi trasero sobre tu lomo…tu castigo por no servirme como un buen caballo será que te deje de montar…tendrás que suplicarme que te monte de nuevo si te has portado mal…has entendido muchacho?
El muchacho relincho dos veces.
-Eso es mi caballito…te prometo cabalgar duro sobre tu espalda y hacerte delirar de cansancio con el peso de mi culo, mis muslos y mis tetas…pero a cambio tú serás mi esclavo, está claro?
El muchacho volvió a relinchar dos veces más.
-Arre! Vamos muchacho!
Después de un momento, él agotamiento de su cuerpo se hizo tan intenso que le impedía continuar, por lo cual, se sacó la brida de boca... y dijo  la palabra de seguridad:
-ROJO-ROJO
The Boy
The boy got to her with a desire of putting a lot of aspects of his life in her hands, to her to plan and decide. He doesn't want to have the control. While conventional relationships trust most of the decisions to chance, here he wants his Mistress to control him.
She knows that human conduct can be modelled and changed. That's why on the first sessions she'll dedicate to the taming of the boy.
- Boy!... Boy, come here!
The boy heard his Mistress's voice calling him from her bedroom.
- Yes Mistress.
- Listen to me... come here, lie down on this bed, and put your head here.
The boy lied down on his back and put his head almost in the border of the bed, as his Mistress ordered.
Later her Mistress got in front of him, with her legs spread, leaving in front of the boy's eyes her completely naked ass.
- Do you like my ass?
- Yes Mistress.
She was moving her ass slowly
- Do you want to be my ass's slave?
- Yes, a lot, Mistress.
- Are you going to be my slave horse?
- Yes, my Mistress, please, make me your slave horse.
- Ok, boy, greet your new master: my ass. I have a feeling that he's going to be your Master for a long time.
Having said hat, she showed her beautiful ass to the boy. He was in awe, with his eyes out of their sockets. He accepted happily to become her slave horse.
Slowly she sat on his face and he opened his mouth as big as he could, taking her ass in his hands, guiding it to his mouth. He started licking the hole on that beautiful ass with his tongue, feeling the lovely scent of her female organ.
- I want you to put those mirrors around the room.
The boy did as his Mistress told him.
- What are those mirrors for, Mistress?
- Don't ask, just do it. Never ask again about my orders: just do them without questions.
Once the boy fulfilled the orders, he stood staring at his Mistress, and she staring at him.
- When you finish with what I ordered, you have to come to me, kneel before me, with your head down, and say: "I've finished my orders, Mistress. What else can I do for you?". Understood?!
- Yes, my Mistress
- Then... I'm waiting.
The boy kneel before her and lowered his head.
- I've finished my orders, Mistress. What else can I do for you?
- Now I want you to get on fours, go to your bedroom, and put your human horse items: the saddle, the stirrups and the reins.
- As you with, Mistress.
And the boy left to his bedroom on fours.
Later he returned crawling to where her Mistress was waiting for him, standing with her legs spread and her hands on her waist, carrying a whip... He stood in front of her, lowered his head untils his forehead was touching the floor.
She started walking around him with firm steps. The boy couldn't see her, but he heard the sound of her heels on the floor. Suddenly, she cracked the whip on the floor. The boy shivered because of the strong sound. She continued without saying a word, walking around him, while she made her whip roar like a hungry b-e-a-s-t wanting fresh meat. In that moment, the boy started to feel that she was able to do with him anything, and that he did something wrong, and started to review his last actions to check if he had done them as his Mistress teached him: put on the saddle, the stirrups and the reins, then get to her on fours, and lower his head in respect and humility for her. Everything was OK, he though, but the lightnings of the whip continued and he was more and more nervous.
Then she put a blindfold on his eyes so he couldn't see, and put him in the dark prison of his submissive mind.
- You have to pay close attention to my orders, horse. Concentrate in obeying and enjoy your Mistress's ride...
- Hiaa!... move your ass, boy!
She rode him around the room
- mmm mm
- Horses don't speak: I don't want you to talk without my permission. You should only whine like a horse... Now whine!
He whinned.
- That's it, you'll only whine, not a single word without my permission.
She knows that human conduct can be modelled and changed.
- When I pull on your reins this way, you have to stop... Understood?
- Ok boy, let's see if you understood. Giddy up!
The boy started moving, and after a few steps, she pulled on his reins.
- Nice boy... Now I want you to put your arms up and lower your back when I stick my spurs on your thighs, and pull strongly the reins... Understood? Go, hiaa!
The boy marched with her amazon, and when he received that signal, he reacted slowly, not being able to get up.
- Get up, now! What are you doing? Obey, b-e-a-s-t!
After insisting on her orders, the boy understood what she wanted of him and finally got his arms up, scratching the air.
- That's it... Now make the sound of horses, whine!
He whined like he was ordered
- Ok, down, down!
- Hiaa!
He continued walking on fours on the room with her astride on his back.
- Do you love me, horse?
He whined affirmatively.
- Whine twice for a yes.
- Do you love your amazon, horse?
He whined twice
Then she untied the blindfold, took a handful of his long hair, and pulled strongly. He saw himself on the mirror.
- You're my b-e-a-s-t of burden... Look at you! You're mine!
He stared at her eyes while she rode him, pulling his hair.
- Hahahahaha
She laughed with the clear laugh of a grown women full of irony.
- I know you like me being your amazon, don't you?
He moved his head saying yes.
- Do you know what I feel when my ass is over your back?
He moved his head saying no.
- Power and pleasure... Hiaaa! Move, stupid b-e-a-s-t!
He felt how the whipping made him carry the orders of his amazon.
He felt the power and d0minance of her Mistress increasing, calling for more strength of his tired body to run across the room.
- Hiaa! Hiaa! Hiaa!
After galloping over the boy, she stopped him.
- Stoooop, horse.
He was panting under her. She passed her fingers between his lips, and with the spit he caressed his small tits, pinching them. He was losing his mind in submission, and this was glory for him.
- Do you like being my horse?
The boy whined twice, between pants.
- It's awesome, isn't it? Feeling the weight of my body on your back...
He whined again.
- Then I'll make you my human horse, and it'll be a price for you to feel my ass over your back... Your punishment for not serving me like a good horse will be to stop riding you... You'll have to pray that I mount you again if you've been naughty. Understood?
He whined twice.
- That's it, my little horse. I'll promise you to ride very hard over your back, and make you lose your mind of tiredness with the weight of my ass, my thighs, my boobs.. But in return you'll be my slave, is it clear?
He whined twice again.
- Giddy up! C'mon, boy!
After a mment, he was too tired and he couldn't keep going, so he removed the bit of his mouth... and said the safety word:
- RED-RED!

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